Cuando estaba en el instituto, mi padre me dijo que el 80% de cómo te ven los demás depende de cómo te ves a ti mismo. En aquel momento, me lo tomé como una noticia terrible: estaba en plena pubertad, me odiaba y todavía intentaba averiguar cómo peinarme.

Aunque mi padre se inventó esa cifra, con el paso de los años he descubierto que tenía algo de razón: proyectar confianza a veces puede ser la clave del éxito, tanto profesional como personal. Pero, ¿cómo se cultiva la confianza en la práctica? ¿Y si nuestra comprensión de la confianza está distorsionada?

“Solemos pensar en la confianza como algo que creemos que vamos a alcanzar”, dice Claire Fountain, terapeuta y escritora. A menudo nos decimos a nosotros mismos que nos sentiremos seguros una vez que logremos una meta o tengamos cierta apariencia, explica, pero la verdadera confianza no depende de factores externos, sino que es “una sensación de poder confiar en uno mismo”, concluye Fountain.

Si tienes problemas de confianza en ti mismo, no estás solo. Recuerda que no tiene por qué ser así para siempre. “Podemos cambiar la percepción que tenemos de nosotros mismos”, afirma Fountain.

Qué es la confianza en uno mismo