La patronal de las grandes constructoras organizó ayer en València un foro sobre infraestructuras clave en la Comunitat Valenciana y puso encima de la mesa la imponente cifra de 28.749 millones de euros como la inversión necesaria durante la próxima década para mejorar conexiones, mantener las actuales y/o adaptar las existentes. Del total, dos tercios iría a la creación de nuevas infraestructuras; y el tercio restante a mantenimiento y conservación, tal como desglosó Julián Núñez, presidente de la Asociación de Empresas Constructoras y Concesionarias de Infraestructuras (SEOPAN), impulsora de la jornada. Buena parte de esa nueva inversión, 10.179 millones, iría destinada a infraestructuras hidráulicas, mientras otros 7.926 millones de euros iría a autovías, carreteras, autopistas o líneas ferroviarias, como la alta velocidad entre València y Castelló de la Plana y el, actualmente en obras, canal de acceso.Núñez repasó también la importancia del mantenimiento en carreteras que, según la asociación que preside, en la Comunitat Valenciana presenta actualmente un nivel de cobertura “óptimo” de conservación. Según especificó, las vías de la Generalitat Valenciana cubren los umbrales técnicos de conservación con el 80% del objetivo cumplido; mientras las del Estado están al 75% y las de la Diputación, al 55%. Sobre estas también propuso un sistema de tarificación que reportaría a las arcas valencianas un retorno fiscal de 3.726 millones.Las vías de la Generalitat Valenciana cubren los umbrales técnicos de conservación con el 80% del objetivo cumplidoInversiones de grandes cifras a las que Matilde Mas, catedrática de la Universitat de València e investigadora del Ivie también dio argumentos, al explicar que la dana de Valencia socavó infraestructuras ya mermadas, principalmente hidráulicas y gestionadas por corporaciones locales, a las que la crisis financiera ya había dejado tocadas. “El origen del problema está en la crisis, y sirve para saber dónde estamos y dónde estábamos”, apuntó la especialista, quien aseguró también que “la edad de oro de las infraestructuras se acabó con la crisis financiera” y alertó como la dana pilló a la Comunitat Valenciana, y especialmente a la provincia de Valencia, en una situación “muy vulnerable”. “Hace falta invertir bastante más de cara al futuro para recuperar lo que perdimos con la crisis financiera y con la dana”, añadió la profesora.Una reflexión de la que el Ivie ya alertó poco después de la riada, cuando explicó que desde la crisis financiera de 2008 la inversión en infraestructuras hidráulicas había caído un 75% en la Comunitat Valenciana, pasando de los 200 millones de euros anualmente en los primeros años de siglo a menos de 50 millones en el periodo posterior al 2011.De la dana de 2024 y su recuperación dieron cuenta tanto el gobierno valenciano, que de cara al futuro trabaja en los parques inundables, como el Ejecutivo central, en cuya representación participó la comisionada del Gobierno para la dana, Zulima Pérez, que avaló las cifras de inversión del Gobierno y expuso la plena disposición del mismo para facilitar las tramitaciones a las corporaciones locales que gestionan los 1.745 millones de fondos del Gobierno, con más de 9.600 millones invertidos en la recuperación tras las inundaciones.La edad de oro de las infraestructuras se acabó con la crisis financiera”Matilde Mas, catedrática de la Universitat de València e investigadora del IviePor su parte, el vicepresidente y conseller de la Recuperación, Vicente Martínez Mus, presentó la estrategia inversora de la Generalitat Valenciana, que asciende a más de 2.100 millones de euros para “reforzar las infraestructuras y la logística” valenciana hasta 2030 y cifró en 3.100 millones movilizados para la catástrofe, 140 para recuperar la red de Metrovalencia, 100 millones para las depuradoras y colectores o 77 millones en carreteras y puentes autonómicos, entre otros.En la jornada también participaron Miguel Polo, presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ); el director gerente de FGV, Alfonso Novo, o el director adjunto de construcción de líneas en explotación (zona Este) de ADIF, Ángel Contreras, que pidió un Plan estratégico ferroviario de la Comunitat Valenciana porque, dijo, “sería importante tener una diagnosis sobre donde estamos y a donde queremos ir”.Redactora en la Comunidad Valenciana. Escribe de actualidad empresarial y sociedad. Ha trabajado en VIA Empresa y Canal 9, y fue becaria en Las Provincias. Es licenciada en Periodismo y Comunicación y tiene un Máster en Periodismo Digital