Paraguay dio la gran sorpresa de los dieciseisavos de final al dejar fuera a una de las escuadras contendientes al título como Alemania. Los guaraníes supieron resistir el asedio teutón para forzar a la definición desde los once pasos. Entre drama y suspenso, los sudamericanos lograron eliminar a un combinado alemán que nunca había caido tandas de penales mundialistas. El duelo se llevó a cabo este lunes 29 de junio en Massachusetts, Estados Unidos. Paraguay tuvo la primera llegada del encuentro apenas en el primer minuto de juego. En un tiro de esquina, Júnior Alonso recibió el balón en el segundo poste cerca de la línea de gol, pero no impactó bien dejando ir una ocasión clara. TE PUEDE INTERESAR: Julián Quiñones anotó el primer gol del Mundial 2026Tras ese aviso inicial, los sudamericanos asumieron su postura en la cancha, entendiendo su rol como "no favoritos". Fue así como buscaron un juego más defensivo, cerrando sus espacios y despejando cada intento europeo. Un gol sorpresivo Las acciones continuaron bajo esa misma tónica, con los germanos monopolizando la posesión de la pelota, pero con pocas llegadas de peligro. Entonces, al final de la primera mitad cuando Paraguay volvió a asomarse al ataque, otra vez mediante un saque de esquina. Pero esta vez, la historia fue otra. Tras el rechace del cobro, Alemania buscaba activar el contragolpe, pero los guaraníes lograron frenarlo y, de ahí, gestaron la jugada en la que Matías Galarza mandó un segundo centro al área para que Julio Enciso sorprendiera a Manuel Neuer, anotando el 1-0 al minuto 43, justo antes del descanso. Para la segunda parte, los teutones salieron desentonados, todavía golpeados por la anotación. Esto quedó en evidencia cuando Joshua Kimmich se equivocó en la salida y perdió el balón con Enciso, quien quedó en un mano a mano que pudo liquidar ante la intervención de Neuer. Havertz revivió las esperanzas alemanas Los tetracampeones del mundo no encontraban la claridad para romper el cerrojo defensivo. Sin embargo, cuando peor lo pasaban, apareció un centro preciso de Florian Wirtz que llegó directo a Kai Havertz, quien se elevó en el área y conectó un sólido frentazo para firmar el empate 1-1 al minuto 54. El gol de la igualada trajo consigo un trámite mucho más abierto. Paraguay buscaba dañar mediante contragolpes rápidos, destacando un pase filtrado de Galarza para Caballero que lo dejaba solo frente al guardameta, aunque la acción fue invalidada por fuera de juego. En tanto, los alemanes retomaron el control y volvieron a probar por la vía aérea, quedándose cerca del triunfo con un nuevo testarazo de Havertz al que esta vez el arquero paraguayo Orlando Gill llegó con un espectacular manotazo. Al concluir los 90 minutos reglamentarios, nadie pudo imponer condiciones, por lo que el encuentro se fue a los tiempos extras. Polémica arbitral en los tiempos extras El alargue, más por el juego, destacó por la controversia. Los alemanes lucían mejor y de a poco empezaron a arrinconar a los sudamericanos con llegadas constantes. En una de ellas, tras un disparo potente, el balón impactó en el brazo del defensor Gustavo Gómez, pero el cuerpo arbitral decidió no señalar la pena máxima. Apenas unos instantes después, en un tiro de esquina, Jonathan Tah había marcado de cabeza el gol de la remontada, y cuando ya lo celebraba, el VAR ahora así apareció para anular la anotación. Resulta que, tras revisar la acción, Waldemar Anton había cometido una falta previa sobre el arquero Gill por lo que anda contaba. Fue así como, sin modificaciones en el marcador, la eliminatoria tuvo que definirse en el manchón penal. Galarza, el héroe de la Albirroja La tanda comenzó con los germanos, fallando con Kai Havertz y Nick Woltemade su primer y su cuarto disparo. Paraguay, que venía con ejecuciones perfectas, se colocó a un solo gol de la gloria. Sin embargo, Antonio Sanabria y Fabián Balbuena erraron el cuarto y quinto tiro de los sudamericanos, respectivamente, extendiendo la serie a la muerte súbita. Con la paridad otra vez, la presión volvió a encenderse. Fue ahí donde Jonathan Tah terminó volando su disparo, dejando la mesa servida una vez más para que la Albirroja se llevara la victoria. El encargado de cobrar fue el joven Matías Galarza, el actual mediocampista de River Plate que venía teniendo una participación destacada durante el encuentro. Y para cerrar con broche de oro su día, disparó potente para vencer a Neuer, sellar el 4-3 definitivo en la tanda y desatar el festejo paraguayo. De esta manera, Paraguay se mete de forma a los octavos de final en su regreso a la Copa del Mundo tras 16 años. Ahora, esperará para conocer a su siguiente rival, el cual saldrá del choque entre Francia y Suecia.