Ante la revisión del T-MEC la economía circular surge como un tema no solo ambiental, sino de seguridad económica e integración regional.Y es que sobre la mesa no solo se han puesto los temas de aranceles, energía y cadenas de suministro, sino la capacidad de transformar subproductos industriales en nuevos insumos productivos.
Para el sector industrial regiomontano, la circularidad dejó de ser un tema ambiental y se convirtió en un asunto de seguridad económica e integración regional, de acuerdo con la Caintra de Nuevo León.“Las reglas de origen del tratado exigen que un porcentaje creciente del valor de los productos provenga de la región norteamericana”, indicó una fuente de la Caintra de Nuevo León.“Esto obliga a las empresas a buscar insumos locales, confiables y competitivos, exactamente lo que ofrece la producción circular”.Los beneficios son concretos: los materiales reciclados dentro de México cuentan como contenido regional bajo el T-MEC, reducen la dependencia de insumos importados especialmente los de origen asiático, bajan costos logísticos y disminuyen la exposición a la volatilidad global.Muestra de lo anterior es Arca Continental, compañía que destaca por los avances de su estrategia de economía circular al reportar que, al cierre de 2025, integró en promedio 36.6 por ciento de resina reciclada en sus botellas de PET en los cinco países donde opera.Actualmente, cerca de 98 por ciento de los empaques de Arca Continental son totalmente reciclables, incluyendo tapas y etiquetas.







