Los terremotos que el miércoles pasado asolaron el norte de Venezuela han dejado tras de sí un paisaje de destrucción inmobiliaria que recuerda al de una guerra moderna. Los edificios se vinieron abajo en cuestión de minutos con muchos de sus habitantes aún en el interior, lo que ha causado una mortandad acusada cuyo balance aún no es definitivo. Hasta el lunes la cifra oficial de fallecidos era de 1.719, pero es muy posible que vaya aumentando a medida que avance el desescombro.
Mientras tanto, las imágenes del satélite Sentinel-1, perteneciente al programa Copernicus de la Agenda Espacial Europea, permiten a los expertos elaborar un cálculo provisional de la afectación a las viviendas en las zonas afectadas. Según el análisis elaborado por Corey Scher, de la Universidad Municipal de Nueva York, y Jamon Van Den Hoek, de la Universidad del estado de Oregón, el número de edificaciones dañadas o derruidas es de 58.870. Aproximadamente la mitad están en La Guaira, con diferencia el área más afectada.










