La inversión extranjera directa en El Salvador sumó 764 millones de dólares en 2025, por debajo de 2024 pero por encima del promedio de la década de 2010. Foto: cortesíaLa inversión extranjera directa (IED) en El Salvador sumó setecientos sesenta y cuatro millones de dólares en 2025. Esta cantidad fue menor que la recibida en 2024, pero sigue siendo superior al promedio de la década de 2010. Así lo explicó Marco Llinás, director de la División de Desarrollo Productivo y Empresarial de la CEPAL.Llinás señaló que, a pesar de la baja respecto al año anterior, El Salvador mantuvo un nivel de inversión extranjera alto en comparación con años anteriores. El país logró atraer más capital foráneo que en la mayoría de los años de la última década.PUBLICIDADLa mayor parte del dinero invertido vino para el sector servicios, que recibió el sesenta y ocho por ciento de la IED total. El resto, un treinta y dos por ciento, fue para la industria manufacturera. Esto muestra que los inversionistas ven oportunidades sobre todo en servicios, aunque la industria también sigue siendo importante para la economía salvadoreña.El director de la CEPAL resaltó que las empresas extranjeras han sido prudentes a la hora de invertir, debido a la situación internacional difícil. Dijo que esto no solo afecta a El Salvador, sino también a toda América Latina y el Caribe, donde las decisiones de inversión se han vuelto más cuidadosas.PUBLICIDADLa CEPAL señaló que El Salvador mantuvo un nivel alto de inversión extranjera directa frente a la mayoría de los años de la última década. (Imagen Ilustrativa Infobae)Llinás explicó que los inversionistas no solo miran la seguridad del país o los beneficios fiscales. También consideran si hay personas capacitadas, proveedores confiables y buena infraestructura tecnológica. Estos factores, según él, son cada vez más importantes para decidir dónde invertir grandes sumas de dinero.Para el funcionario, el reto principal de El Salvador es mejorar sus políticas de desarrollo productivo. Dijo que el país debe alinear sus esfuerzos para captar inversión extranjera e incrementar el efecto positivo de esos recursos en su economía local.“La tarea pendiente para muchos países de la región es escalar y mejorar sus políticas de desarrollo productivo y alinear estos esfuerzos con la atracción de inversión y la maximización de su impacto”, concluyó Llinás.PUBLICIDADEn 2025, la inversión extranjera directa en Centroamérica y el Caribe tuvo resultados diferentes según el país. Centroamérica recibió en total USD 12,069 millones, el 6.2 % del total de América Latina y el Caribe. Algunos países crecieron y otros bajaron, tanto en inversión como en nuevos proyectos.Costa Rica fue el país que más inversión recibió en la región, con USD 5,587 millones. Creció un 3.4 % respecto a 2024. Casi todo el aumento se debió a que las empresas reinvirtieron utilidades en el país, sobre todo en el sector manufacturero. Sin embargo, los anuncios de nuevos proyectos bajaron.PUBLICIDADCentroamérica recibió 12,069 millones de dólares en inversión extranjera directa en 2025, equivalentes al 6.2 % del total de América Latina y el Caribe. (Imagen Ilustrativa Infobae)Guatemala alcanzó USD 1,882 millones y Nicaragua USD 1,503 millones en IED, con crecimientos impulsados también por reinversión de utilidades. En ambos países, la cantidad de nuevos proyectos fue menor que años anteriores.Honduras logró captar USD 1,396 millones, casi el triple que el año anterior, gracias a los préstamos entre empresas. Panamá tuvo una baja marcada, con USD 938 millones, un 55 % menos que en 2024.En el Caribe, la IED sumó USD 16,499 millones. La República Dominicana destacó al recibir USD 5,033 millones, la cifra más alta de su historia, con un crecimiento del 11.3 %. También Guyana fue uno de los países con mejor desempeño.PUBLICIDADAunque la región mantuvo o mejoró el ingreso de inversiones en la mayoría de los países, la baja en anuncios de nuevos proyectos muestra un desafío para el futuro. Costa Rica y República Dominicana se consolidan por su capacidad para diversificar sectores y reinvertir utilidades, mientras otros países buscan atraer más capital y proyectos para crecer de manera sostenida.