El dólar volvió a moverse y encendió una señal de alerta en el mercado. Después de varias semanas de mayor calma cambiaria, la suba de las cotizaciones financieras y del dólar libre reabrió la discusión sobre si se trata de un movimiento puntual de cobertura o del inicio de una tendencia más firme. En ese escenario, Salvador Di Stefano, conocido en el mercado como el “Gurú del Blue”, puso el foco en la cuenta que hacen los inversores para proyectar hasta dónde podría llegar el tipo de cambio.
En su último análisis, Di Stefano planteó que el movimiento del dólar no debe leerse aislado, sino dentro de un contexto más amplio: menor tensión geopolítica tras el conflicto internacional, reacomodamiento de carteras, tasas en pesos que empiezan a perder atractivo relativo y un mercado que vuelve a mirar activos de riesgo. Para el analista, una vez superado el shock externo, los inversores empiezan a comparar rendimientos y precios relativos, y allí el dólar aparece como una variable central.
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La cuenta que mira el mercado, según el enfoque de Di Stefano, es la relación entre el dólar actual, la inflación acumulada y el rendimiento que ofrecieron otros instrumentos durante los últimos meses. Si el tipo de cambio quedó rezagado frente a la suba de precios o frente a la evolución de ciertos activos financieros, la demanda de cobertura puede reaparecer. Esa lógica alimenta la expectativa de que el dólar todavía tenga margen para seguir subiendo.













