Caracas (EFE).- Han pasado cinco días desde el doble terremoto de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudió el norte de Venezuela y los sobrevivientes sienten que ya no les queda nada para vivir en el estado costero La Guaira, el más afectado por el desastre.
«Ya no hay nada, no hay nada para nosotros allá abajo, una ciudad en la que no se puede habitar, donde no hay agua, no hay luz, no hay edificios, no hay un supermercado, un hospital, no hay nada», relata a EFE con tristeza en su voz Francis Martín, quien pudo salir con vida del edificio donde vivía en el sector de La Llanada, junto a su mamá, que sufrió algunas heridas mientras corría.
Ahora, ambas se están hospedando en el hotel donde trabaja su madre y afirma que se han «portado muy bien» con su situación.
Martín cree que el edificio donde vive es recuperable pero «no sirve tener un edificio en una ciudad donde no hay nada».
Voluntarios realizan labores de búsqueda en los escombros de un edificio, este 29 de junio de 2026, en La Guaira (Venezuela). EFE/ Ronald Peña R










