Desde hace dos días, tomar la vía desde Caracas hacia La Guaira ya no es sinónimo de ir a disfrutar de las playas, degustar un plato de comida con frutos del mar, tomar un vuelo o recibir a algún familiar o amigo que llegue a Venezuela: ahora es ir a la "zona cero" de la catástrofe. Apenas se entra a la localidad, la bienvenida la dan la destrucción y el colapso. A cualquier parte que se mire, muchas edificaciones ahora son una montaña de escombros y las que se mantienen en pie presentan daños en su estructura. El paisaje desolador lo completa la población que, en gran parte, se ha quedado con lo puesto y en la calle. En varias esquinas, hay colchones y sábanas en el suelo, para muchos, ahora únicamente eso es su casa. Los gritos de las calles, que durante el primer día tras el terremoto todavía eran de alegría y esperanza cuando se encontraba con vida algún vecino bajo los escombros, empiezan a ser más escasos. También han enmudecido los desaparecidos, cuyos gritos ayudaban a guiar a los rescatistas. No es la primera vez que un fenómeno natural golpea a La Guaira, ya lo hizo hace casi tres décadas. En diciembre de 1999, fuertes e incesantes lluvias generaron un deslave con aludes torrenciales, ríos de lodo, escombros y rocas gigantescas que arrasaron poblaciones enteras. Muchos edificios, casas y vehículos quedaron destruidos. Hasta este viernes, los muertos ascienden a 920 y a 3.360 los heridos, según el presidente del Parlamento, el oficialista Jorge Rodríguez, pero la cifra oficial de desaparecidos ha quedado congelada en 157. Según cifras no confirmadas que ha recibido la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas, el número de desaparecidos por los sismos podría ascender a 50.000. Más de 100.000 personas quedaron damnificadas. TE PUEDE INTERESAR La Guaira está reviviendo su peor pesadilla. "Viví la tragedia de 1999 y eso fue difícil, pero esto ha sido mucho peor, el terremoto fue difícil, esto es como si fuera una guerra, de verdad todo es horrible" afirma Rosalinda Veracierto, vecina de la localidad y ya sobreviviente a dos catástrofes. "Estamos buscando comida y agua" agrega, al describir su rutina, que es la misma de gran parte de los habitantes de la zona, donde durante los primeros instantes posteriores al doble terremoto fue difícil que llegara la ayuda por la magnitud del desastre. TE PUEDE INTERESAR Rosalba cuenta que tiene familiares en España y aprovecha sus palabras con la prensa para enviarles un mensaje. "Mis familiares se encuentran en Tenerife y Madrid, quisiera que ellos supieran que estoy viva y estoy bien. Aquí necesitamos ayuda del gobierno de España y de todos los gobiernos, agua, comida e internet. Ayúdennos, por favor", dice. Rescatistas de El Salvador, México, República Dominicana, Suiza, Ecuador, España, Chile y Colombia llegaron en las últimas horas a Venezuela para apoyar en las labores de rescate de víctimas y atención de los afectados. Algunos de estos equipos están ya logrando objetivos de rescate. El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, celebró en X el hallazgo, por parte de socorristas salvadoreños, de una joven de 15 años atrapada en un edificio colapsado, todavía con vida. "Hemos encontrado con vida a Camila Sofía Medina Rivas, una niña de 15 años atrapada junto a su mascota en el noveno piso de un edificio colapsado. Su madre la está esperando abajo con parte de nuestro equipo", publicó Bukele en X. El mandatario salvadoreño añadió que "aún debemos romper varias paredes para llegar hasta ella, por lo que nuestros equipos han llevado más herramientas. Ya contamos con la maquinaria y el personal con la experiencia necesaria para abrir el paso. Primero Dios, pronto lograremos rescatarla". Escenas de vandalismo En estos escenarios trágicos, hay que hablar también de vandalismo. Desde pocos instantes después de que ocurrieran los sismos, surgieron denuncias de saqueos en La Guaira. "Los saqueos, ayer y anteayer, fueron de día, en los locales de comida, porque la gente está buscando comida. A las viviendas han intentado pero los vecinos estamos custodiando los edificios para que no los saqueen, tratando de sacar algunos enseres, ropa, zapatos, medicinas que teníamos" cuenta Rosalba que antes de proseguir su camino en la búsqueda de comida, suelta una primera reflexión sobre su futuro en medio de la conmoción que está viviendo. "Pienso resistir unos días más aquí, pero junto a otros vecinos ya estamos viendo si nos vamos a Caracas, porque no sabemos qué va a pasar con esto", señala. TE PUEDE INTERESAR Palabras que reflejan la sensación de incertidumbre que invade a Venezuela y especialmente a La Guaira, mientras asume el nuevo golpe o doble golpe que le ha dado la naturaleza con 2 movimientos telúricos sucesivos, separados por tan solo cuarenta segundos. Mientras tanto, la ayuda internacional ya ha empezado a llegar. Un maltrecho aeropuerto de Maiquetía, seriamente afectado por los terremotos, ha recibido delegaciones internacionales con ayuda y personal especializado en rescate y socorro. Hay mucho trabajo por hacer. La Guaira ya se levantó una vez del fuerte golpe que recibió en 1999; ahora le toca de nuevo y ya cuenta con la mano amiga para volver a lograrlo. Desde hace dos días, tomar la vía desde Caracas hacia La Guaira ya no es sinónimo de ir a disfrutar de las playas, degustar un plato de comida con frutos del mar, tomar un vuelo o recibir a algún familiar o amigo que llegue a Venezuela: ahora es ir a la "zona cero" de la catástrofe.
"Ahora se oyen menos voces bajo los escombros": Venezuela contabiliza ya casi un millar de muertos en el terremoto
"Los saqueos, ayer y anteayer fueron de día, en los locales de comida, porque la gente está buscando comida, a las viviendas han intentado pero los vecinos estamos custodiando los edificios para que no los saqueen"










