El ex secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, sitúa su foto con Carles Puigdemont en Bruselas como "el inicio de todo lo que vendría después" en relación a su situación política y judicial. Así lo cuenta en su libro La caída: poder, relato y destrucción en la era del juicio político, que ya está disponible tal y como adelantó Público. En el libro, por otra parte, evita menciones concretas a las causas de José Luis Ábalos, Koldo García o Leire Díez. PublicidadDe hecho en las 188 páginas del libro no menciona a ninguno de los tres excepto a su antecesor en el PSOE. Pero lo hace con una referencia sobre las horas previas a la moción de censura presentada por Pedro Sánchez en 2018. Poco a poco se fueron incorporando el resto, Ábalos, Lastra, Margarita Robles y otros compañeros que fue llamando. "En ese momento Pedro Sánchez plantea que, si se confirma esa noticia, no nos quedaba otra que presentar una moción de censura, era necesaria, más bien era una obligación por nuestra parte", se limita a señalar sobre el recientemente condenado a 24 años de prisión. El ex dirigente socialista deja claro al comienzo del libro que "no es una crónica del proceso judicial", que los lectores no van a encontrar "un ajuste de cuentas con nadie" y tampoco es una biografía política al uso. "Mi intención es hacer una reflexión sobre la fragilidad del poder, sobre la velocidad con la que se construyen y destruyen reputaciones", anticipa. "Lo que me ocurrió no es tan excepcional como parece: tiene estructura. Responde a dinámicas que se repiten, y entenderlas no garantiza evitar la caída, pero sí cambia por completo la forma de afrontarla. Si este libro cumple su función, no obtendrás un relato, sino también un mapa de acción. Porque al final, no se trata de saber qué pasó. Se trata de entender por qué, cuando ocurre, casi nadie sabe defenderse", añade Cerdán dejando claras sus intenciones. El relato de los hechos narrados por Cerdán comienza contando quién es, cómo empezó en la política desde su localidad natal, Milagro. Primero en su Ayuntamiento y luego en el Parlamento de Navarra. Y ya a partir de 2017 participando "de manera comprometida" en las primarias que terminaría ganando Sánchez. Desde 2021 comenzó su papel en la Secretaría de Organización del PSOE. "Asumí responsabilidades clave en la coordinación del partido y el Gobierno, además de las negociaciones con diferentes fuerzas, especialmente PNV, EH Bildu y Junts", recuerda. PublicidadCerdán reivindica los acuerdos conseguidos en los Gobiernos de Sánchez o de Navarra, así como en "los numerosos acuerdos y conversaciones" para conseguir mayorías en distintas votaciones, e incluso en la aprobación de los últimos Presupuestos Generales del Estado (PGE) en 2023. "Es la historia de un trabajo demostrado de éxito. Y tengo claro que a muchos ha molestado", señala. El ex dirigente navarro se define como "el arquitecto de las mayorías imposibles" en un camino que comienza en la citada moción de censura. El libro avanza y llega después al 30 de octubre de 2023 en Bruselas cuando se reunió con Puigdemont y el encuentro se hizo público. "Esta imagen fue interpretada de muchas formas. Para algunos, un acuerdo, para otros, una línea cruzada. Para mí, el inicio de todo lo que vendría después", afirma. Para Cerdán, a partir de ese momento, dejó "de ser una figura desconocida para la opinión pública y eso cambió todo". "Porque cuando pasas a ser visible, también pasas a ser objeto de atención, de análisis y en muchos casos de crítica", explica. El ex dirigente socialista ahonda en esa idea sobre su "caída" en las siguientes páginas. "Moverte entre posiciones distintas, construir acuerdos y hacer posible lo que otros consideran imposible, también genera incomodidad (...) Ese es el contexto en el que se produce todo lo que viene después, un contexto que, sin entenderlo, hace que la caída parezca un hecho aislado, cuando en realidad no lo es (...) En política, cuando incomodas lo suficiente, dejas de ser útil. Te conviertes en un problema, y los problemas no se gestionan. Se eliminan (...) Todo parecía estable, todo tenía sentido. Y, sin embargo, lo que iba a pasar ya estaba en marcha", escribe. Publicidad"Estaba sucediendo y no fui capaz de verlo con la profundidad necesaria. Las informaciones se repetían, cambiaban matices, pero no el sentido, poco a poco se va construyendo algo. No es una prueba, no es un hecho. Es una idea, una imagen, una sospecha", insiste Cerdán. "Ahí empieza la caída, sin darte cuenta ya estaba en marcha, no lo hace cuando estalla, sino mucho antes. Todavía haces vida normal, pero ya no estás en el mismo sitio. Se empieza a notar en el aire. Hasta que de repente, aparece el informe de la UCO, como todo en mi caso, aparece en los medios de comunicación, 12 de junio de 2025. Era un jueves de pleno, pero no iba a ser uno más, para mí fue el último", añade. Recuerda entonces Cerdán lo que toda España vio, a él mismo leyendo desde su asiento en el Congreso el informe de la UCO que le hizo caer. "Lo que leo no tiene sentido, interpretaciones sin sustento, afirmaciones que no reconozco y, sobre todo, unos audios que no son conversaciones mías", apunta. A partir de ahí quiere dejar "claro" que fue él quien presentó su dimisión ante Sánchez en Moncloa y no al revés como se indicó entonces. "No fue el final de la caída. Fue el momento en el que empezó de verdad. La caída nunca empieza el día que explota. Empieza mucho antes, cuando no la ves", insiste Cerdán, que relata todas las filtraciones que hubo antes de conocerse el informe. "¿Desde cuándo se me estaba investigando? La realidad es que casi un año antes de la entrega del informe puedo leer artículos que intentan ataques contra mí", señala. Aunque no lo señala de manera directa, Cerdán recuerda otros casos en los que la "vía penal" se utiliza y "puede convertirse en herramienta de desgaste político". "Ocurrió en Brasil, con Dilma Rousseff y posteriormente con Lula da Silva. En Portugal, con Antonio Costa, que dimitió por una causa que terminó siendo un error de identidad, pero la intensidad de las acusaciones iniciales pudo con él. En España, si analizamos el caso de Podemos, se reveló que la Policía investigó al menos a 55 diputados durante el Gobierno de Rajoy, buscando indicios de corrupción, fue considerada una investigación ilegal. Además, les imputaron el 'caso Neurona' y su financiación irregular, causa que se cerró al no encontrarse pruebas del desvío de fondos", relata Cerdán."El propio Podemos lo denunció como una persecución política, y el paso del tiempo ha acabado dándoles la razón. Y mientras, el resto de los partidos mirábamos para otro lado. Un reflejo de la debilidad democrática que vivimos. Porque cuando el sistema se activa, los hechos dejan de importar. Y cuando los hechos dejan de importar, lo que está en juego ya no es la verdad, es quién decide qué versión de la realidad prevalece. Lo que viví no es una anomalía. Tiene precedentes. El caos no destruye por accidente, destruye porque alguien entiende que, en el ruido, la verdad siempre pierde", añade al respecto. Su experiencia en la cárcelLos hechos relatados por Cerdán se entremezclan también con su paso por la prisión de Soto del Real. "Quince días antes estaba sentado en una mesa donde se tomaban decisiones que afectaban a todo un país. Quince días después, estaba solo, en nueve metros cuadrados, intentando entender cómo había llegado hasta allí. Ese contraste no es progresivo, es violento", señala en uno de los capítulos sobre cómo vivió esa experiencia. PublicidadPara Cerdán, la entrada en prisión "no es solo un traslado físico" sino que "de repente, te quedas solo". Ya en su celda, cuenta que la pared que daba a la de al lado es de cristal, por lo que podía viendo al otro preso en todo momento. "Se llamaba Carlos y estaba a la espera de ser extraditado a Alemania. Allí pasé la primera noche, era la segunda noche que pasaba prácticamente sin dormir. Uno entra siendo una persona con una trayectoria, con un contexto, con una historia. Y en cuestión de horas, todo eso queda suspendido. La puerta se cerró", continúa. Ya en el Módulo 13 dice que "no faltaron los comentarios de todo tipo" de los presos que le veían a través de las ventanas de sus celdas. "El recibimiento en el módulo fue bueno, todos los internos me trataron con el máximo respeto, todos me habían visto en televisión y estaban esperando mi llegada, alguien ya les había dicho que iba al 13. El encargado del módulo, un preso, me lo enseña, me explica el funcionamiento, me va presentando a diferentes internos. Allí nadie pregunta por qué estás en prisión si alguien lo quiere contar lo hace, pero no se pregunta, es algo que lo aprendes el primer día", afirma. Cerdán cuenta que durante los casi seis meses que estuvo internado en prisión lo hizo sin compañero en la celda. "Lo digo porque se han visto entrevistas en cadenas de televisión a mi compañero de celda. Nunca tuve compañero de celda. Y, sin embargo, he visto a 'mi compañero' dando entrevistas en televisión. Ni era mi compañero, ni estaba en ese módulo, ni me conocía. Pero daba igual. Porque cuando la historia ya está escrita, la verdad deja de ser necesaria", señala. PublicidadSobre su estancia en prisión, hasta el mes de noviembre, destaca la "monotonía". O que solo le visitaron ese tiempo familiares como su mujer, su hermana y su cuñado. Cerdán lanza un dardo a "los grupos políticos" que han intentado averiguar qué visitas ha recibido. También cuenta el episodio por el que le hicieron una foto que acabó en Ok Diario a pesar de que los móviles están prohibidos en prisión. "Una mañana en el patio vino un preso y me dijo que había oído que estaban ofreciendo hasta 50.000 euros por una foto mía", señala. Diez días después se publicaron esas imágenes. "No tardaron en pillar a los dos presos que hicieron las fotos a través de las cámaras del módulo, se los llevaron a las celdas de aislamiento. Ya no los volví a ver", afirma. Sobre su salida de la cárcel cuenta cómo se despidió de él un funcionario. "Me trasladó que le había sorprendido mi actitud todo ese tiempo para bien, que se me veía buena persona y me deseó suerte (...) Salí entre una nube de periodistas que no me dejaban ni caminar. En ese momento entendí algo, la puerta de la celda se había abierto, pero la historia no había terminado. Uno entra siendo alguien y sale siendo otra persona", afirma. La parte final del libro se centra en teorizar de manera general acerca de las crisis reputacionales, la comunicación estratégica, la comunicación de crisis, la cíberpolítica, la seguridad institucional o el "coste invisible del linchamiento", entre otros aspectos. En el epílogo, reitera sus intenciones con este libro: "La verdad necesita tiempo y el relato no. El relato se instala rápido, se repite, se simplifica. Y cuando se consolida, ya no compite, sustituye (...) Salir no es volver. Es aprender a vivir con lo que otros decidieron que eras. Y entender que, en este tiempo, la verdad no siempre te libera, pero callar, seguro que te condena".
Santos Cerdán evita menciones en su libro a los casos de Koldo, Ábalos y Leire y sitúa su foto con Puigdemont como el inicio de su "caída"
El ex secretario de Organización del PSOE publica su libro 'La caída: poder, relato y destrucción en la era del juicio político' en el que reafirma su inocencia y asuntos como que los audios de la ...










