Washington D.C. - En una decisión que puede impactar el intento de despedir a miembros de la Junta de Supervisión Fiscal de Puerto Rico, la mayoría del Tribunal Supremo de Estados Unidos determinó este lunes (5-4) que la gobernadora de la Reserva del Banco Federal, Lisa Cook, no recibió el debido proceso de ley al ser destituida por el presidente Donald Trump.“Como mínimo, Cook tenía derecho a una explicación de las pruebas en cuestión, a una vía para responder y a un plazo para hacerlo. Solo después de que Cook haya tenido la oportunidad de responder a los cargos formulados en su contra se podrá tomar una decisión final. Y solo entonces los tribunales podrán evaluar la validez y suficiencia de dichos cargos”, indicó el juez presidente del tribunal, John Roberts, al escribir la opinión mayoritaria.Roberts afirmó que “la protección contra la destitución de la que gozan los gobernadores de la Reserva Federal es coherente con la Constitución”.“Los Padres Fundadores conocían por experiencia las calamidades que podían surgir incluso de la mera sospecha de manipulación política de la política monetaria”, agregó. 1 / 12 | En fotos: protestan en la Milla de Oro a 10 años de la Junta de Supervisión Fiscal. Miembros del colectivo Jornada Se Acabaron las Promesas protestaron este martes frente a la sede de la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) en la Milla de Oro, en Hato Rey. - Alex Figueroa CancelDurante la audiencia oral del caso, una clara mayoría de los jueces había cuestionado que el presidente de Estados Unidos tuviera el poder irrestricto de destituir a una funcionaria de una entidad independiente, como la gobernadora de la Reserva del Banco Federal, sin notificación u oportunidad de responder.En aquel momento, los jueces expresaron preocupación en torno al impacto que ese tipo de decisión tendría en la independencia del banco central del país.La controversia ha implicado la constitucionalidad del despido de Cook por hechos que no han sido adjudicados por ningún tribunal u organismo.Los esfuerzos de Trump por cesar a Cook –frenados temporalmente por el Circuito de Apelaciones de Washington D.C.– han sido señalados por el Departamento de Justicia estadounidense como una controversia que influirá en el debate sobre la legalidad de los despidos que el presidente hizo de seis de los siete miembros de la Junta de Supervisión Fiscal (JSF). Ese caso está ante el Primer Circuito de Apelaciones federales.Los despidos de tres de miembros de la JSF –el presidente Arthur Gonzalez, Andrew Biggs y Betty Rosa– que impugnaron la decisión de Trump, quien no especificó causa ni contó con una notificación previa, fueron detenidos temporalmente por la jueza federal de San Juan, María Antogiorgi Jordán.Mantente conectado a El Nuevo Día para la ampliación de esta noticia.