La Suprema Corte de EU impidió que Donald Trump despidiera a la gobernadora de la Reserva Federal, Lisa Cook, incluso cuando la corte dictaminó que el presidente puede destituir a altos funcionarios de las agencias federales.Las dos decisiones, que se publicaron el lunes, reafirman la independencia de la Reserva Federal, a la vez que otorgan a la Casa Blanca un poder mucho mayor sobre las agencias federales independientes cuyas responsabilidades abarcan desde la regulación de la competencia hasta las estadísticas económicas.El presidente de la Corte Suprema, John Roberts, escribió en la decisión por mayoría de 5 a 4 del lunes que por una “buena razón” el Congreso limitó el poder del presidente para destituir a los gobernadores de la Fed.Permitir que Trump despidiera a Cook abriría la puerta a que “el presidente destituya a un miembro de la Reserva Federal en cualquier momento, por cualquier motivo, sin previo aviso y sin ningún control judicial posterior”, escribió el presidente de la Corte Suprema.La opinión del lunes rechaza el primer intento de un presidente estadunidense de destituir a una gobernadora de la Fedl, una medida que, según los críticos, habría erosionado la libertad del banco central para fijar las tasas de interés sin presión política.Trump lanzó una serie de ataques contra la independencia de la Fed, instando en repetida ocasiones al banco central estadunidense a recortar las tasas para impulsar el crecimiento desde que regresó al cargo en enero de 2025. Su campaña causó alarma en muchos inversionistas dada la posición clave del banco central en los mercados globales.El lunes, Trump dijo que la corte falló en su contra “por motivos estrictamente procesales” y que seguirá presionando para garantizar que “alguien que ha cometido irregularidades no tome decisiones vitales”.En agosto pasado, el presidente estadunidense intentó destituir a Cook por acusaciones de fraude hipotecario después de que su aliado cercano, Bill Pulte, presentó documentos que parecían demostrar que la gobernadora de la Fed había declarado dos propiedades como su residencia principal.El fallo de la Suprema Corte ratifica el dictamen de un tribunal inferior que permite a Cook permanecer en su cargo mientras se resuelve el caso. La mayoría determinó que es poco probable que la administración Trump tenga éxito en sus argumentos jurídicos en el caso. Cook niega las acusaciones y no se le ha acusado.Mientras tanto, el segundo fallo del lunes allanó el camino para que Trump pueda despedir a un miembro de la Comisión Federal de Comercio (FTC, por sus siglas en inglés) sin causa justificada, una medida que otorgará a la Casa Blanca mayor poder para ejercer control sobre las agencias independientes.Los magistrados dictaminaron 6-3 que Rebecca Slaughter, comisionada demócrata que fue destituida el año pasado, puede ser removida por el presidente. Tribunales inferiores fallaron a favor de Slaughter, restituyéndola en su cargo en la agencia de competencia y protección al consumidor.El fallo de la Corte Suprema permite a Trump despedirla definitivamente. La decisión revoca un precedente de la Suprema Corte de 90 años de antigüedad que facultaba al Congreso para proteger a los comisionados de la FTC y otras agencias de despidos arbitrarios de la Casa Blanca.“Los subordinados que ejercen el poder del presidente están sujetos a que él los pueda destituir”, escribió Roberts. “Solamente entonces podrán tener rendición de cuentas con el presidente, y el presidente con el pueblo”.Trump ha intentado despedir a funcionarios de toda la burocracia federal. El dictámen le otorgará mayor influencia sobre agencias clave como la Comisión de Bolsa y Valores (SEC, por sus siglas en inglés).Trump celebró la decisión como una “GRAN VICTORIA”, al decir que “aumentaría enormemente el poder presidencial en un momento en que más se necesita”.Se espera que el fallo ponga en peligro múltiples demandas presentadas por decenas de funcionarios a los que Trump despidió a pesar de las protecciones contra la destitución por causa justificada que les otorga la ley federal.Lev Menand, profesor de la Facultad de Derecho de Columbia, dijo que la decisión de fallar a favor de Cook, pero al mismo tiempo en contra de Slaughter, al final podría amenazar la independencia de la Fed en los próximos años.“La independencia de la Reserva Federal respecto al control de la Casa Blanca se sustenta en un conjunto de normas y valores, así como en el respeto a la legitimidad de tales acuerdos. Ahora, la corte pone en tela de juicio la legitimidad de esos acuerdos”, dijo Menand.“¿Cómo puede la Reserva Federal justificar su singular independencia, ahora que la corte dijo que la independencia en general es ilegítima e inconstitucional? Va a ser difícil”.La jueza Sonia Sotomayor, en una opinión disidente a la que se unieron los otros dos magistrados liberales del tribunal, dijo que la mayoría le otorgó a Trump “un poder desconocido incluso para la Corona inglesa, contra el cual se rebelaron los Padres Fundadores”.Sin embargo, la Reserva Federal permanece, por ahora, aislada de esos efectos. La Corte Suprema dictaminó que Trump no le otorgó a Cook la capacidad de impugnar debidamente su despido, reafirmando así las protecciones legales de las que gozan los gobernadores de la Fed.El lunes, Cook dijo que los intentos de Trump por destituirla “nunca tuvieron que ver con documentos hipotecarios”.“Fue un intento de destituirme con un pretexto inventado porque me negué a ceder a la presión política y seguí fijando las tasas de interés basándome únicamente en lo que iba a beneficiar más al pueblo estadunidense”, declaró Cook en el comunicado.Pulle, a quien Trump nombró para dirigir la Agencia Federal de Financiamiento de la Vivienda y como director interino de inteligencia nacional, declaró el lunes que sigue creyendo que Cook “será acusada de fraude hipotecario”.Ya pasó casi un año desde que Pulte remitió el caso de Cook al Departamento de Justicia de EU para que se iniciara una investigación penal.El fallo de la Suprema Corte sobre Cook se produce después de que el Departamento de Justicia de EU archivara en abril una investigación penal contra el expresidente de la Fed, Jay Powell, lo que muchos inversionistas y economistas interpretaron como un intento del gobierno de Trump de obligar al banco central a reducir los costos de endeudamiento.El Departamento de Justicia cedió después de que un legislador republicano amenazara con bloquear la nominación de Kevin Warsh como presidente de la Fed a menos que los fiscales archivaran la investigación contra Powell.