La exedil de Móstoles ha ratificado este lunes la querella por acoso laboral y sexual contra el alcalde de la ciudad madrileña Manuel Bautista, según han confirmado fuentes jurídicas. La denunciante estaba citada ante la jueza del juzgado de plaza número 2 de Violencia contra la Mujer de la localidad y ha estado más de tres horas realizando un relato minucioso sobre los tres episodios de acoso sexual a los que se vio sometida y la inacción del PP tras sus denuncias internas. La exedil ha contestado a preguntas de la juez, la fiscal y su defensa durante horas en el interior del tribunal y ha salido acompañada de su letrado Antonio Suárez-Valdés, mientras una docena de manifestantes (todas mujeres) se concentraban en la puerta del edificio con pancartas de color morado en las que se leía “no más Nevenkas” o “la violencia machista no se borra, se combate”. Fue el pasado 16 de febrero cuando la exconcejal popular interpuso la querella por acoso laboral y sexual, lesiones, coacciones, un delito contra la integridad moral y revelación de secretos, después de haber tratado de denunciar por los cauces internos del partido episodios de acoso sin que la dirección del PP madrileño tomara las riendas de la situación. De hecho, el comité nacional de derechos y garantías del partido que dirige Alberto Núñez Feijóo archivó el caso sin avisarla, sin escucharla ni citar a sus testigos. El relato de la mujer quedó plasmado en la denuncia que incide en un episodio inicial de proposiciones sexuales explícitas por parte de Bautista, que fueron rechazadas por la exedil y que derivó en la propagación de rumores falsos primero sobre una relación afectivo-sexual entre ambos y un posterior clima de hostigamiento laboral que le impidió desempeñar con normalidad sus funciones. La exedil, que había sido fichada por el propio Bautista en 2022 como número dos cuando emprendió su carrera hacia la alcaldía, terminó abandonando el partido en el que había militado desde 2010. Después de que el caso fuera desvelado por EL PAÍS, el alcalde de Móstoles realizó una comparecencia sin preguntas en la que negó por completo las acusaciones de la denunciante y reiteró que no iba a dimitir. Además, acusó al PSOE de estar detrás de esta denuncia. En los tribunales, Bautista está intentando paralizar el proceso y ha interpuesto un recurso para que el asunto se archive.Las reuniones en el PPLa exedil ha declarado cómo trató de pedir amparo inicialmente a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, según fuentes jurídicas, por respeto al partido. “Mis interlocutoras [del PP de Madrid] se pusieron agresivas y recibí un trato completamente denigrante”, expuso. Tras escribir a la presidenta Ayuso, el 11 de marzo de 2024 se produjo una reunión con Ana Millán, vicesecretaria de Organización y Electoral del PP Madrid, vicepresidenta de la Asamblea y número tres del partido regional. En dicha reunión también estuvo presente Alfonso Serrano, secretario general del PP madrileño, diputado de la Asamblea y senador. La reunión tuvo lugar en la sede del partido, en la calle Génova, y según su relato allí fue “presionada y coaccionada” para que no interpusiera denuncia. “El Partido Popular está para ayudarte(…). Ese amparo pasa porque te quites de la cabeza cualquier tipo de denuncia. Vamos a parar esto. Esto es un acoso de manual. (…) Tienes que protegerte a ti, y protegerte es no hacer nada”, se escucha decir a Millán en unas grabaciones de ese encuentro que se han adjuntado al procedimiento.Tras esta reunión, según la exedil, el partido filtró a Bautista que ella tenía la intención de denunciar y el alcalde comenzó a llamar uno por uno a los concejales del Ayuntamiento para ver de qué lado estaban. “A partir de ese momento, empiezo a sufrir un aislamiento si cabe mayor, ya que no solamente dejan de dirigirme la palabra dos concejales, sino que todos los demás se distancian inmediatamente para evitar represalias”, describía la querella.
La exedil de Móstoles ratifica ante el juez tres episodios de acoso sexual del alcalde Bautista
La exconcejal describe durante más de tres horas la situación de acoso también laboral y la inacción del PP ante su denuncia interna






