Santiago Carbone |

Montevideo (EFE).- Nacido en la ciudad argentina de Rosario y nacionalizado uruguayo, Juan Eduardo Hohberg no pudo disputar el Mundial de 1950, pero cuatro años más tarde tuvo su revancha en un certamen en el que pudo perder su vida.

El entonces atacante del Peñarol acudió a la Copa del Mundo de Suiza 1954, donde hizo su debut en las semifinales y nació por segunda vez. La Celeste caía por 2-0 ante Hungría y dos goles del ‘Verdugo’ forzaron el tiempo suplementario.

En la celebración del segundo tanto, Juan Hohberg quedó tendido en el suelo y dejó de respirar.

En diálogo con la Agencia EFE, su hijo Pablo Hohberg recuerda haber hablado del tema con uno de los integrantes del equipo médico que tenía en ese entonces la selección, quien le hizo un masaje cardíaco y luego le dio coramina por vía oral para poder reanimarlo.