El Ministerio de Economía ha revisado al alza la previsión de crecimiento de la economía española en 2026 hasta el 2,6%, frente al 2,2% calculado en noviembre. La nueva nueva cifra, adelantada por la Cadena Ser, ha sido presentada junto con el resto del cuadro macroeconómico que ha aprobado este lunes el Consejo de Ministros. Se trata del primer paso para elaborar el Proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para 2027. El Ejecutivo convocará la próxima semana al Consejo de Política Fiscal y Financiera para fijar la senda fiscal y el techo de gasto, el siguiente escalón imprescindible para aprobar unas cuentas públicas.Si se cumple la previsión del Gobierno, la senda que fija los objetivos máximos de déficit en que pueden incurrir las distintas Administraciones durante los próximos años se votarán en un pleno extraordinario el 14 de julio. Pero de momento no hay amarrada una mayoría parlamentaria para su aprobación. Fuentes de Hacienda dicen que este trámite no parará el proceso presupuestario, ya que cuenta con el visto bueno de la Abogacía del Estado para tomar como referencia los objetivos enviados a la Comisión Europea como senda fiscal. De continuar con la ruta presupuestaria que fija el calendario, antes de finales de septiembre el Ejecutivo presentaría un proyecto de Presupuestos, el último de la legislatura, que también sería el primero puesto que desde 2023 no ha presentado ninguno.Sobre las previsiones del PIB, el Ejecutivo prevé que en el segundo trimestre de 2026 el crecimiento se acelere hasta mejorar a tasas próximas al 0,65%, frente al 0,6% del primer trimestre del año. Para 2027, el departamento dirigido por el vicepresidente Carlos Cuerpo espera un crecimiento del 2,2% y un avance sostenido por encima del 2% hasta 2029. La proyección oficial está muy por encima de la pronosticada por las principales casas de análisis como el Banco de España, que para 2026 espera un crecimiento del 2,3%, o el FMI, que vaticina una progresión del 2,1%.La revisión al alza se da en un contexto de brusca bajada de las exportaciones y mucha presión sobre la demanda interna, con un nivel de precios creciendo por encima de la economía (al 3,2%) y una reciente subida de los tipos de interés. Sin embargo, el consumo se mostró muy resiliente en el primer trimestre del año de la mano de un mercado laboral que continúa arrojando datos muy sólidos en parte gracias a la regularización extraordinaria de migrantes. Cuerpo espera que a lo largo de 2026 la tasa de paro caiga por debajo del 10% y que converja poco a poco con el nivel de pleno empleo para España, que está próximo a un 8%. Para el ministro, lo más importante es que se haga con un modelo de crecimiento equilibrado, y no con la burbuja inmobiliaria que llevó al anterior registro mínimo de desempleo en España, según ha destacado el titular de Economía en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.El ministro ha intentado desmontar en esa comparecencia el relato de la baja productividad y la falta de transmisión de la riqueza al bolsillo de los ciudadanos. Según Cuerpo, los datos avalan el avance de la productividad por hora, al mismo tiempo que la creación de empleo, algo inusual en España, así como una mejora en la renta real de los hogares. Los datos de afiliación muestran un “acelerón” en el crecimiento del empleo que el ministro calcula podrá llegar a los 600.000 nuevos empleos en el último año en parte, “por el efecto positivo de la regularización”.Con el alza en la previsión económica, el Gobierno reivindica el impacto positivo de su paquete de medidas contra la crisis energética, aprobado hace tres meses y que hoy ha prorrogado parcialmente. En el Informe de Progreso Anual que el Gobierno remitió a Bruselas en abril, reconocía un posible impacto negativo de la guerra de Irán de hasta cuatro décimas, por debajo de los pronósticos más sombríos del Banco de España, que temía que el cierre del estrecho de Ormuz se llevara hasta ocho décimas de crecimiento. Finalmente, estos riesgos no se han materializado y el Ejecutivo calcula que con sus medidas, las más potentes de los países europeos, ha logrado contener en promedio un punto de inflación en los últimos tres meses. Además, la perspectiva del final del conflicto ya ha relajado el precio de la energía para el resto del año y ha disipado los escenarios más catastróficos.Con todo, el vicepresidente ha reconocido en rueda de prensa que esperan que los precios del crudo y el gas natural sigan por encima de los registrados antes de la Guerra de Irán. En el cuadro macro no se hacen previsiones de IPC, ya que se asume el objetivo del 2% que fija el Banco Central Europeo, pero la Autoridad Fiscal Independiente (Airef) que ha avalado estos cálculos del Gobierno sitúa el nivel de precios para el año 2026 en una media del 3,2%. Y el deflactor del PIB (el indicador que recoge el cuadro macro como referencia de la evolución de los precios) apunta a una inflación todavía elevada este año, que irá cediendo a partir del próximo. Casi el triple que EuropaUn crecimiento del 2,6% para este año casi triplica la previsión del PIB de la zona del euro que la Comisión Europea sitúa en un 0,9% para 2026 y se queda cerca de la de 2025, cuando la actividad mejoró en un 2,8%, siendo una de las economías del mundo con un crecimiento más potente y sostenido en el último lustro.La debilidad del Ejecutivo y la perspectiva de una cita con las urnas en el primer trimestre de 2027 son el trasfondo de la toma de decisiones que serán la antesala de un proyecto de Presupuestos que se prevé expansivo y cargado de propuestas en clave electoral.En los entresijos del diseño del cuadro macro también cuentan el impulso final de gasto de los fondos de recuperación europeos conocidos como Next Generation, que las Administraciones se están apurando en gastar antes de agosto y que prolonga un año más los beneficios del paquete de rescate aprobado en 2022. El vicepresidente primero también ha sacado pecho con que el patrón de crecimiento es compatible con la reducción de la desigualdad y del riesgo de pobreza, unos indicadores que desde noviembre forman parte del cuadro macroeconómico. Según Cuerpo, España es el tercer país europeo en reducir con más fuerza su tasa de riesgo de caer en la pobreza.
El Gobierno revisa al alza el crecimiento hasta el 2,6%, apoyado en el éxito de su plan de ayudas y el acelerón del empleo
La revisión mejora en cuatro décimas la previsión de noviembre y reivindica el efecto del paquete de ayudas anticrisis para apuntalar la demanda interna













