Desde que en el 2002 levantará su quinto entorchado, gracias sobre todo a su elenco de estrellas en la delantera, Brasil solo ha vivido decepciones en los Mundiales. El triunfo en la final ante Alemania es ya un recuerdo lejano que los brasileños quieren empezar a acompañar de nuevos instantes de felicidad este lunes en Houston, precisamente ante el país que les brindó aquella noche de éxtasis en Yokohama. Japón será, en dieciseisavos (19 h), la primera piedra en el camino que intentará recorrer con éxito la canarinha para reconquistar su mermado prestigio. La selección más laureda de los Mundiales empezó el torneo con malas sensaciones, superada por momentos por Marruecos (1-1), pero en las dos siguientes jornadas de la fase de grupos, ante Haití (3-0) y Escocia (0-3), mejoró su imagen de la mano de Vinícius, autor de cuatro goles y una asistencia. El del Real Madrid busca socio en ataque ante la ausencia del lesionado Raphinha y, aunque celebrada su reaparición ante Escocia, Neymar partirá como suplente. Jugar bien es más fácil que ganar. Al entrenador solo lo juzgan si gana. Estamos en la Copa del Mundo y lo importante es ganar”Carlo AncelottiSeleccionador de BrasilBrasil ha caído en los cuartos de final en cuatro de los últimos cinco Mundiales y en el que se celebró en su país, en 2014, hubiera preferido no llegar a semifinales tras sufrir el sonrojante e histórico 7-1 contra Alemania.Por todo ello, y más aún en un país donde el fútbol y en especial la selección son religión, el conjunto de Ancelotti emprende las eliminatorias con la necesidad no solo de ganar, sino de mostrar que está, por fin, entre las favoritas. No lo tendrá fácil, a priori, ante un combinado asiático ordenado, disciplinado y con calidad que ya le ganó en un amistoso en octubre (3-2). En los cuatro partidos oficiales, en cambio, los japoneses nunca ganaron a los brasileños, que golearon en el único precedente mundialista en el 2006 (1-4).Lee tambiénJapón ha pasado invicta en un grupo exigente, con sendos empate ante Países Bajos (2-2) y Suecia (1-1) y una goleada a Túnez (0-4). Los nipones, que llevan acudiendo a los Mundiales ininterrumpidamente desde 1998, alcanzarán su techo en el torneo si dan la sorpresa ante la pentacampeona, ya que en el 2002, 2010, 2018 y 2022 cayeron en los octavos. Ueda liderará en ataque a una Japón que cuenta con otros jugadores destacados como Maeda, Kamada o Nakamura. El seleccionador Hajime Moriyasu dijo incluso antes del torneo que aspiraban a “ganar el Mundial” y eso pasa, entre otras cosas, por eliminar a selecciones como la brasileña. “Brasil es una potencia, pero también tenemos la posibilidad de ganar”, se reafirmó en su optimismo en la previa del partido el entrenador japonés.El seleccionador japonés Hajime Moriyasu se fotografía con unos aficionados nipones.George Walker IV / Ap-LaPresse“Ha logrado resultados increíbles”, dijo de su rival Ancelotti. El laureado técnico italiano, elegido para devolver la gloria a la verdeamarela, aún no ha completado la transformación de Brasil, que llegó a Estados Unidos con dudas respecto al juego y a su alineación titular, mucho menos lustrosa que la de sus mejores épocas. Ya no abundan los cracks en el fútbol brasileño.Brasil es una potencia, pero también tenemos la posibilidad de ganar”Hajime MoriyasuSeleccionador de Japón“Jugar bien es más fácil que ganar. Al entrenador solo lo juzgan si gana o no gana, no importa si está jugando buen fútbol. Estamos en la Copa del Mundo y lo importante es ganar. Lo entiendo muy bien”, reivindicó Ancelotti antes de su primera prueba real, ante Japón, desde que se confirmó su llegada al banquillo brasileño en mayo del 2025. La canarinha tiene poco que ganar, obligada a pasar a cuartos con buena imagen, y mucho a perder, ya que una derrota significaría otro fracaso y el enésimo llanto para un país volcado con su selección.
Brasil inicia la reconquista de su mermado prestigio
La 'canarinha' está obligada a vencer y convencer ante Japón en los dieciseisavos (19h) para evitar el sexto fracaso consecutivo en los Mundiales










