Carles Campuzano (Barcelona, 1964) y Francesc-Marc Álvaro (Vilanova i la Geltrú, 1967) presentan hoy Esquerra Democràtica, una asociación adscrita a ERC con la que quieren ayudar a que el partido de Oriol Junqueras amplíe su espacio electoral y programático hacia el centro liberal, con el objetivo de disputarle al PSC la centralidad política en Catalunya.¿Qué hacen dos personas que han estado tan cerca de Convergència, incluso militante, en ERC?CC: CDC hace tiempo que dejó de existir, y en mi caso, a partir de octubre del 2022 me incorporé al Govern de Pere Aragonès para ayudar al país. ERC me dio la oportunidad de trabajar para el país y hemos compartido trayecto político.FM: Cuando Oriol Junqueras me pide subir al tren, mi reflexión después de muchos años de periodismo es ayudar en un momento en que estratégicamente, pasado el procés, la mejor interpretación la hace ERC. Esto liga con la historia del catalanismo, donde hemos tenido partidos diferentes que han ido interpretando los momentos, desde La Lliga, pasando por el PSUC, CDC y ahora ERC.¿Creen que la gente entiende o da credibilidad a ese tránsito ideológico del centro liberal a la socialdemocracia?CC: El mapa político de Catalunya que conocíamos hasta el 2010 ha cambiado y en estos momentos, gente que tuvo responsabilidades o votó a CDC ahora vota a ERC, al PSC, a Junts, o se quedan en casa. La cuestión es saber quién representa mejor determinados valores, prioridades y maneras de hacer política. Quienes defendemos que a Catalunya le conviene un espacio desde el centro hacia la izquierda, soberanista, sólido y potente, identificamos que el pilar que tenemos que ayudar a fortalecer es ERC.FM: La mayoría de gente en Catalunya no está ubicada en los extremos, está en el centro. Si emprendemos Esquerra Democràtica es para reforzar esta centralidad, pero teniendo en cuenta que hay muchas personas que huyen de la crispación, del populismo, de los excesos, de la demagogia… Queremos contribuir, modestamente, a dar confianza a quien mira a los partidos con cierta lejanía. No hacemos un partido, sino algo más flexible, para permitir la participación de la gente que está fatigada de determinadas estructuras.¿Qué quiere ser Esquerra Democràtica?FM: Será más que un think tank y menos que un partido político. Una asociación de personas soberanistas, progresistas, demócratas radicales, europeístas que quieren contribuir a reforzar lo que ahora entendemos que es el proyecto más sólido del catalanismo: el de ERC.CC: Hay mucha gente que tiene ganas de contribuir en política sin participar en una estructura partidista, sin participar de las servidumbres que operan en un partido. Este es un momento en que la participación política tiene que encontrar fórmulas más abiertas, más fluidas.Carles Campuzano y Francesc Marc-Alvaro.Xavi JurioLa intención es ampliar la base por el lado de Junts…FM: En parte es así, pero no solo así. Hay muchos huérfanos en Catalunya, gente desengañadas de las dinámicas partidistas, pero la mejor noticia es que nos hemos encontrado a gente muy joven que se había implicado en el procés, que no se vinculó a ningún partido, y que tiene ganas de algo nuevo. De la suma de esto más la voluntad de reforzar el centro izquierda nace este proyecto.CC: En el espacio progresista de Catalunya el principal partido ha vuelto a ser el PSC y estamos convencidos de que ese espacio necesita una hegemonía soberanista y no sucursalista. Un partido situado en el centro izquierda independiente de los poderes de decisión. Tenemos que disputar la hegemonía del PSC en el espacio central del país. Nuestra aspiración debe ser: no ser la alternativa de izquierdas al PSC sino ocupar la centralidad política del país, por eso desde Esquerra Democràtica queremos contribuir a que ERC vuelva a ser el partido hegemónico en el espacio del centro hacia la izquierda en nuestro país. El déficit de la política catalana es que en este espacio, la hegemonía la tiene un partido dependiente de Madrid.A base de ampliar la base puede haber problemas internos, choques programáticos…FM: La fuerza de la política actual es la síntesis, una síntesis pluralista que respete los matices porque la realidad de nuestro tiempo pide esto. El mundo no es blanco o negro y en este momento los retos que tenemos, como la inmigración, la IA, el medio ambiente, piden esto. Las viejas categorías duras e ideológicas no sirven y nosotros apostamos por trabajar desde esta mirada.CC: Los grandes cambios en Europa no los ha provocado solo una ideología. En el contexto político catalán, un país diverso, necesitamos propuestas políticas que tengan voluntad de cohesionar, no de fragmentar. Cuando todo el mundo es generoso, estas síntesis son exitosas. Las grandes transformaciones han sido siempre el resultado de síntesis ideológicas.¿El posibilismo de ERC se ha hecho por imposición de la dirección, por convencimiento o por necesidad?CC: En el 2018 ERC hace la lectura política adecuada tras el 155 y la represión del Estado: la asunción de que no fuimos suficientes para lograr la independencia y que por tanto teníamos que ayudar a hacer crecer los partidarios, recuperar la institucionalidad de la Generalitat. Este retorno también ha tenido sus costes pero ERC tuvo el coraje político de hacerlo. Mientras que otros se instalaban en una retórica y un verbalismo estéril, ERC era capaz de situar las cosas en su sitio. Y los que situaron en el verbalismo han ido transitando hacia esta acción política democrática basada en la acción institucional.FM: Sin pragmatismo no hay posibilidad de tener un diálogo serio con la ciudadanía. Y en este momento en que tenemos que reconducir la conversación democrática, el pragmatismo es la premisa para llegar a una nueva confianza entre el público y los operadores políticos. Por tanto, podríamos decir que no solo fue una necesidad sino que si tenemos que mirar hacia el futuro solo podemos ofrecer alternativas hablando a la gente con claridad y sin hacer volar excesivos pájaros. Esto no quiere decir renunciar a nada, sino adecuar cada reto a lo que se puede hacer cuando se puede hacer.¿Creen que la política de pactos con el Govern de Illa debe continuar incluso con un gobierno de PP y Vox?CC: En el actual contexto, la política de ERC de facilitar la gobernabilidad de Catalunya a cambio de fortalecer el poder político y de mejoras en determinadas políticas públicas es la que toca. En un escenario de cambio de gobierno con mayoría de derecha y extrema derecha se impondrá en Catalunya un frente democrático. No será posible pactar nada con el Gobierno del Estado sino que se tendrá que defender la Generalitat, el país, con un frente democrático más amplio.FM: Además de un frente democrático recordaremos que el catalanismo, en esencia, siempre ha sido antifascista. Esto también requerirá por parte de los socialistas un compromiso más firme, no valdrá solo el tacticismo de las circunstancias.Con Junts la relación ha sido muy mala en los últimos años ¿mejorará si Alinança les hace sombra? CC: En el futuro no muy lejano, ERC y Junts deben encontrar nuevas maneras de colaborar. No puede ser que cuando alguien plantea un avance en el ámbito de la financiación se intente bloquear. Hay mucho catalanista, soberanista e independentista que espera que podamos ponernos de acuerdo, al menos en la agenda estrictamente catalana.FM: Algunas actuaciones de Junts han sido extravagantes o extrañas y no es esperable que haya tanta tensión. Soy partidario de que esto acabe porque hay muchos temas que son coincidentes. Si en Madrid hay un gobierno de derechas, tal vez sea el escenario para aparcar diferencias absurdas.¿La aplicación de la amnistía hará cambiar la política catalana?CC: La política catalana sigue viviendo la anormalidad democrática que provocó la aplicación del 155, la inhabilitación de Junqueras y el exilio de Puigdemont, por tanto, la normalidad se producirá el día que estos dos líderes puedan volver a concurrir en unas elecciones si así lo desean. Pero el precio que España ha pagado por impedir el proceso hacia la independencia de Catalunya ha sido la degradación del conjunto de las instituciones democráticas españolas, y esto lo está sufriendo el actual Gobierno de coalición. Valdría la pena que se tuviera en cuenta.FM: La amnistía es condición necesaria de la normalización pero no suficiente. La otra pata es que se dé un camino normal para que los catalanes puedan decidir su futuro. Hay un elemento histórico que no se ha aclarado, que es si el pueblo catalán quiere estar o no dentro del Estado español. Más tarde o más temprano tendremos que decidir cuál es nuestro estatuto dentro de este Estado: si queremos seguir en él o crear uno nuevo. No es un capricho, sino un elemento de voluntad política que tiene que tener, como tal, expresión democrática.Ustedes son diputados de ERC en el Congreso y en el Parlament. En el Parlament hay diputados que no tienen mucho feeling con la dirección, y en el Congreso se ha hablado mucho de las diferencias entre Rufián y el resto del grupo.CC: Mi impresión es que el grupo en el Parlament trabaja en la misma dirección. Josep Maria Jové, Marta Vilalta, Raquel Sants… Creo que funciona razonablemente bien independientemente de las diferentes miradas en el proceso congresual que hubo tras el último ciclo electoral.FM: En Madrid tenemos un portavoz que es comunicativamente muy potente. Rufián es en fenómeno desde el punto de vista de la comunicación política y tiene una capacidad para lanzar propuestas que no siempre son compartidas por la dirección. Pero quiero reivindicar el papel y el trabajo de los siete diputados que estamos en Madrid porque hay mucho trabajo que no se ve o queda tapada por la circunstancia del tuit del día. Hacemos mucho trabajo y atendemos muchas carpetas en en los grandes grupos hacen 120 o 130 diputados. Tenemos muy claro nuestro centro de gravedad, que es Catalunya.¿Cómo explican la iniciativa de Rufian para situarse como referente de una izquierda plurinacional en el Estado? FM: Me parece que la izquierda española atraviesa unas turbulencias especiales que generan un estado de incertidumbre, que requiere de respuestas. Bildu, el BNG, nosotros, Compromís, CHA o Adelante Andalucía tenemos un elemento de crecimiento justamente porque están arraigadas al lugar de origen y no intentan artefactos. Interpelo al caso de las elecciones de Andalucía o de Aragón. ERC no tiene que descubrir el Mediterráneo, lo que da sentido a nuestra acción política es saber que representamos una acción política con muchos años de historia.CC: La izquierda estatal, si tiene un defecto es que es profundamente jacobina. Las propuestas de Sumar o de IU acostumbran a ser tan centralistas o más que las del PSOE o PP. Lo que reivindicamos es la independencia y mientras no sea posible, un reparto del poder político en España que nos permita tomar más decisiones. La izquierda española no lo defiende nunca, tampoco Podemos, que es el espectro político más jacobino actualmente.Rufian se está definiendo de alguna manera como confederalista según su propuesta, y esto no casa con ERC ¿Y ustedes? CC: Efectivamente, ERC es meramente independentista, no defiende la España confederal. Los únicos que lo han defendido en Catalunya han sido los de la extinta Unió. Por tanto es extraño buscar alianzas en clave confederal cuando eres de un partido netamente independentista.FM: Hay una realidad histórica, la construcción deficitaria del Estado español. Algunas patologías de la izquierda española obedecen a esto. La pregunta es cuál es nuestra razón de ser, que no es ayudar a hacer aquello que desde Madrid no se ha sabido hacer. Nuestra razón de ser es servir a los catalanes y trabajar por la liberación nacional y el Estado propio.Redactor de la sección de Política. En La Vanguardia desde 2009. Licenciado en Filosofía por la UB y en Periodismo por la URL