Bruselas (EFE).- El primer ministro de Bélgica, Bart De Wever, ha explicado que llegó a pesar 143 kilos y que sufría «obesidad mórbida», una situación que define como «una cuestión de vida o muerte» en una entrevista en la que también cuenta que hace 15 años dejó el alcohol por completo.
«Soy alguien naturalmente excesivo. Cuando bebo, bebo mucho. Así que es mejor que no beba nada en absoluto. El doctor Chris Goossens me dijo, además, que en mi juventud había bebido más de lo que una persona normal podría beber en toda una vida. No lo echo de menos: no siento absolutamente ninguna necesidad de beber alcohol», contó en una entrevista concedida a la revista De Zondag.
El líder del partido nacionalista N-VA explicó que aquella etapa de su vida en la que sufría «obesidad mórbida» llegó a convertirse en un problema grave de salud, pero no ocultó que su imagen de hombre con sobrepeso pudo ayudarle políticamente.
«¿El gordo simpático? Sí, aquí eso no es una desventaja»
«¿El gordo simpático? Sí, aquí eso no es una desventaja. Y si, además, el gordo resulta ser gracioso, es el premio gordo. El humor negro, en particular, pasa mejor cuando viene de alguien con sobrepeso. Mejor no adelgazar si uno quiere conservar su popularidad», ironizó.









