Personas angustiadascaminan por las calles de La Guaira, una ciudad a 30 minutos en coche de Caracas, la capital de Venezuela.

Portan panfletos con imágenes de familiares desaparecidos desde el 24 de junio, cuando dos fuertes terremotos sacudieron el país.

Sus voces están roncas de tanto gritar los nombres de sus seres queridos.

La Guaira, en la costa, fue la ciudad más afectada por los temblores, que se produjeron con apenas 39 segundos de diferencia.

Cuatro días después, la búsqueda de supervivientes continúa.