En otra de sus noches, Leo Messi dio este miércoles la victoria a Argentina con tres goles. Hace 20 años, ese dato hubiera bastado para concluir cualquier análisis. Ya no. Al acabar el partido, trascienden más estadísticas, como los kilómetros recorridos y su mapa de calor (por dónde se desplazó en el campo): pequeño entretenimiento para el espectador y un océano por explorar para entrenadores y asistentes de los equipos rivales. Esa información es solo la punta de un iceberg de una tecnología que ha cambiado el fútbol para siempre: el big data.

Y más que lo va a hacer. La consultora Precedence Research cifra en más de 5.600 millones de euros el dinero que mueve al año el sector del análisis de datos en el deporte, una cantidad que podría escalar más allá de los 25.000 millones en 2034. Lo hará impulsada por el fútbol, un deporte en el que el 89% de los grandes clubes europeos ya gastan más de dos millones de euros al año en big data, tal y como recoge la consultora Datahack. A ello contribuirá, por supuesto, el desarrollo de la IA, que, según el Barça Innovation Hub, el departamento de I+D del FC Barcelona, traerá consigo una inversión de 2.200 millones de euros para 2030.

Pero esto son solo cifras detrás de las cifras. En España, pocos conocen mejor la realidad del big data aplicado al fútbol que Alexis Tamayo, más conocido en redes sociales como Mr. Chip. Con más de cuatro millones de seguidores entre sus principales redes sociales, este ingeniero de Telecomunicaciones supo ver antes que muchos la importancia que acabarían teniendo los datos en el fútbol. Hoy, vive de ofrecer números que explican cosas que no se ven en los partidos y que a veces son verdaderos galimatías estadísticos. Una fuente de autoridad que citan cada semana las retransmisiones deportivas.