Ni la guerra en Oriente Medio ni el deterioro de las principales economías europeas han detenido el crecimiento turístico de España. El sector encadena récord tras récord de visitantes y gasto, no sin polémica por sus efectos sobre la productividad y el acceso a la vivienda. Pero, debates aparte, lo cierto es que esta actividad avanza a ritmo imparable.El país se prepara ahora para dar un gran salto hotelero, con 500 nuevos establecimientos y desarrollos previstos hasta el 2030, según datos recopilados de EY-Parthenon. Estas inauguraciones añadirán cerca de 40.000 habitaciones a la planta existente, de unas 670.000 en total­.Los nuevos desarrollos añadirán 40.000 habitaciones a un parque actual de 670.000La cartera de nuevas promociones­ refuerza la transición del producto hotelero hacia activos de mayor categoría. “El sector se está moviendo hacia la alta gama y el lujo”, destaca Álvaro Monreal Fonseca, director de Transaction Real Estate & Hospitality de la consultora. El 80% de los futuros hoteles con categoría ya definida –prosigue– se ubicarán en el segmento de cuatro­ y cinco estrellas.A día de hoy, un 8% de los 1,16 millones de plazas hoteleras del país pertenece a la oferta de cinco estrellas, mientras que un 49% se sitúa en la de cuatro –ver gráfico–. Los primeros sobresalen por su rentabilidad, con unos ingresos por habitación disponible de 158 euros, frente a los 82 euros de los segundos. En conjunto, los destinos urbanos registraron una mejora de sus ingresos del 5,9% en los cuatro primeros meses del 2026, indican los últimos datos de la patronal Exceltur, mientras que los mediterráneos se mantuvieron planos, con apenas un incremento del 0,1%. Se espera, eso sí, un avance para este verano gracias a la posición de España como destino refugio.Este proceso de expansión va acompañado de una intensa actividad inversora, tanto en la compraventa de activos como en su reposicionamiento bajo nuevas marcas internacionales. El sector urbano sigue liderando la entrada de operadores y propietarios en el país, con alrededor de la mitad de los establecimientos en proyecto, añaden desde EY-Parthenon. El segmento vacacional aglutina el 40% y el de interior, el restante 10%. “Vemos un patrón de entrada de establecimientos denominados select-service –eficiencia operativa y mejores servicios–, los cuales solían estar asociados a destinos urbanos, a sectores vacacionales maduros”, detalla Monreal Fonseca. Observan asimismo un auge de los vehículos con capital de banca privada, operadores y family offices , con la entrada de marcas como Mandarin Oriental en el segmento vacacional (Mallorca) o Nobu en el segmento urbano (Madrid). El volumen transaccionado, por su parte, sigue al alza, con casi 700 millones de euros en el primer trimestre, un 20% más que en el mismo periodo del año pasado.La llegada de enseñas prémium a la oferta de sol y playa es especialmente relevante, subraya Bruno Hallé, socio y codirector de Cushman & Wakefield Hospitality en España. El fenómeno ilustra el cambio que vive la industria, precisamente en el modelo que durante décadas simbolizó los excesos del turismo de masas.El 8% de las 1,16 millones de plazas pertenecen al segmento de cinco estrellas“Antes era muy extraño encontrar un Hilton en la costa; ahora ya no”, añade Hallé. Dentro de esta tendencia, señala la fuerte presencia que la cadena Radisson está logrando en Canarias o la reciente entrada de Hyatt o Meliá a la Costa Brava. Lo hacen a través de gestores locales que buscan una franquicia internacional para atraer a los visitantes extranjeros que quieren sacar partido de los programas de fidelización con las grandes hoteleras.Por zonas, Baleares concentra la mayor parte de la inversión en el primer semestre del 2026, tanto con activos individuales como con portfolios, explica Monreal Fonseca, de EY Parthenon. “Destacan operaciones en hoteles de cinco estrellas como el Ibiza Corso, que será reformado y reposicionado bajo la marca Autograph Collection, y el AC Ciudad de Palma”. En el segmento urbano, Madrid se posiciona como el principal destino y segundo mercado por volumen de inversión, impulsado por transacciones como el NH Collection Casa Suecia y la venta del 50% del Four Seasons Madrid a Mohari Hospitality.La oferta prémium se desplaza al sol y playa con la llegada de grandes enseñas internacionalesLa capital de España tiene en cartera importantes iniciativas, con foco en el centro urbano y el eje aeropuerto–Ifema. En cada una de estas zonas se están proyectando cerca de 1.000 habitaciones y solo en el centro urbano hay previstos 20 nuevos hoteles, la mayoría de cuatro y cinco estrellas. En la actualidad, Madrid cuenta con 862 hoteles y 94.000 camas.Barcelona, en cambio, continúa operando en un mercado “limitado por la capacidad de crecimiento de la oferta”, sostienen desde Colliers. La planta de la capital catalana la forman 680 establecimientos y 88.000 camas.La supresión de los pisos turísticos provocará una subida de los precios hoteleros, afirma el sectorAun así, la regulación urbanística y la falta de suelo disponible reduce la expansión del parque hotelero y orienta el mercado “hacia la optimización y reposicionamiento de activos existentes”. Es el caso de la renovación millonaria del hotel Arts o el Vela­.Después de la llegada de importantes enseñas del segmento de lujo a la ciudad los últimos dos años, como Grand Meliá, Grand Hyatt, SLS o Mett, “el ritmo baja”, destaca Gutiérrez. Para este 2026, la única gran novedad es la inauguración del hotel Bless, de Palladium, a mediados de este verano en plaza Catalunya.Ahora bien, no se trata de falta de interés, al contrario, sino de escasez de activos disponibles. Por ello, la mayoría de aperturas previstas para este año se registran en el área metropolitana de Barcelona, con activos de categoría inferior.Desde Colliers anticipan en este sentido un punto de inflexión en Barcelona: la progresiva desaparición de los pisos turísticos, que el Ayuntamiento de la ciudad ha marcado para finales del 2028. La supresión de miles de licencias supondrá una reducción significativa de la oferta total de alojamientos en la ciudad, afirma Gonzalo Gutiérrez. “Dado que Barcelona mantiene una demanda turística muy consolidada y con fuerte peso internacional, esta menor oferta provocará previsiblemente una mayor presión sobre el mercado hotelero”, considera. En este contexto, es muy probable que suban tanto las tarifas de las habitaciones como los ingresos de los operadores.La capital catalana consolidaría así su posición como destino turístico más caro y más rentable de España en el segmento urbano. Los ingresos medios por habitación disponible se situaron en 130 euros entre los meses de enero y abril, un 7,1% más que en el mismo periodo del 2025, y las tarifas medias, en 169,8 euros. Quien tiene un hotel en Barcelona tiene un tesoro.Periodista. Ha desarrollado gran parte de su carrera en La Vanguardia, donde ha cubierto las áreas de Educación y Universidades, Política y, ahora, Economía. Licenciada en Ciencias de la Información y Postgrado en Estudios Culturales