En el jardín de Nueva York
El 26 de diciembre del 2004, un terremoto en el océano Índico provocó un tsunami que causó la muerte de 230.000 personas. Entre ellas estaban el marido, los dos hijos y los padres de Sonali. Durante años intentó borrar su vida anterior: el olor de la ropa recién lavada podía devolverla de golpe a un mundo perdido. Llegó a preguntarse si aquella vida había existido realmente. En Ola. Vida y recuerdos después del tsunami (Capitán Swing), un libro sobre el duelo, la memoria y la supervivencia, cuenta cómo acabó comprendiendo que olvidar no la salvaría. A finales del 2006 se instaló en Nueva York, donde encontró el anonimato que necesitaba para sanar. Hoy asegura que vive “un poco entre dos mundos”. La última frase de Ola dice: “Ahora estoy sentada en este jardín de Nueva York y los oigo, jubilosos y radiantes, sobre nuestro césped”.
Su vida cambió en minutos.
Todo mi mundo se lo tragó una ola gigantesca. Después de que el tsunami se llevara a mis padres, a mi marido y a mis hijos, llegué a pensar que aquella vida con ellos había sido una ficción. Durante meses me pregunté si habían sido reales.
¿Se sintió culpable por sobrevivir?














