Sus fans seguramente se mueven entre la pena por el adiós y el alivio por saber que la serie se va antes de que el estiramiento innecesario destroce lo que supo conseguir. El Oso (originalmente, The Bear) acaba de estrenar su quinta y última temporada sin haberse alejado de ese embrión que en panadería uno podría llamar "masa madre", en arquitectura "idea rectora" y en una ficción "el ovillo narrativo". Y desde el capítulo inicial, hace ya cuatro años, nunca se corrió del tejido vincular previsto.Si bien la historia se desarrolla alrededor de la comida, no es ése el ingrediente principal. Pero sí el condimento clave. Para aquellos que no han visto ni la primera temporada -y tranquilamente podrían enganchare a partir de la quinta, pero se habrían perdido enormes momentos "televisivos" del streaming-, El Oso cuenta la llegada del reconocido chef Carmy Berzatto (en un magistral trabajo de Jeremy Allen White) a su Chicago natal para intentar salvar el viejo local familiar de comidas rápidas, que tras una tragedia y pésimos manejos comerciales se vino abajo.Y Carmy llegó con su talento, sus obsesiones, su pulcritud, su magia y las sombras de un pasado que lo hunden a diario. Es un hombre roto. Habla poco, ayuda mucho, resiste más de lo que vive y, con el correr de los episodios, rearma el equipo y hace de una ruinas una buena base para volver a empezar.Así, sintetizando al máximo, se llega a la quinta temporada de esta multipremiada serie de Disney+, en la que ya se sabe que Carmy decide abandonar el restaurante que junto supieron reinventar. Pero desde el primer episodio de la última entrega, titulado "Sopa", se empieza a ver el caos de la previa a la gran noche en la que el salón de El Oso estará repleto. Afuera diluvia, adentro sucumbe la estructura edilicia. Y cruje la vincular. Y los primeros planos de frustración, esperanza y miedo se lucen a fuego fuerte y sin quemarse.Están los que estaban, pero la talentosa Sydney (Ayo Edebiri) que había comenzado como fan y ayudante de cocina de Carmy ahora es la nueva chef y él, el señor que rebana cebollas como si fuera un arte. Estallan los caños, se inunda la cocina, desparecen las cucharas, se cae el cielorraso y el reloj corre en tiempo de descuento y (casi) en tiempo real. Pero, adentro, Carmy está enfocado en lo que mejor saber hacer: cumplir con el compromiso de dar de comer.Afuera, el tío Jimmy (tío del corazón de los Berzatto y tío amistoso del resto, en un gran trabajo de Oliver Platt, el psiquiatra de Chicago Med), inversionista del local, trata de afrontar la quiebra bajo la lluvia.Hasta el sexto episodio no para de llover, nunca. Es un sonido que molesta, pero esa incomodidad le suma al relato. Se intuye que el detrás de escena de un restaurante es un vértigo siempre, pero nunca tanto como en este caso, ya que cada miembro del staff carga con sus propios fantasmas y ve cada vez menos luz en la chance de que el salón sea una fiesta.Sin ánimo de spoilear, en el sexto episodio se abren las puertas y sucede lo que puede suceder en una serie tan bien hecha como The Bear: nada de lo previsible se sirve en bandeja.Lo mejor que tiene esta producción es la capacidad de no engolosinarse con el emplatado, sino en poner toda la energía en la receta de la supervivencia tejiendo vínculos que permiten lastimar sin querer y perdonar queriendo. Y el alto nivel actoral, del protagonista y de gran parte de su familia gastronómica, como Abby Elliot (en la piel de su hermana Natalie), de Ebon Moss-Bachrach y de Liza Colón-Zayas.Vaya uno a saber qué será de la vida Carmy (se sabe si se llega al final). Pero antes de irse dejará en la memoria de sus fans esa "cara de nada" que dice todo sin a veces mover un músculo. Y ahí radica, tal vez, la magia de El Oso: una historia que se cuenta con las emociones en primer plano, con la cámara apuntando a los ojos, a los puños, a una lágrima derramada, a un silencio ensordecedor. Una cámara que, de tanto en tanto, oficia de espejo, si es que uno, de este lado, se anima a levantar la vista y mirarse. Y reconocerse en las luces y las sombras.FichaCalificación: Muy buenaDrama Protagonistas: Jeremy Allen White, Ebon Moss-Bachrach, Ayo Edebiri, Liza Colon-Zaya, Jamie Lee Curtis y Oliver Platt, entre otros Creación y dirección: Christopher Storer Emisión: Los 8 episodios de la quinta temporada disponibles en Disney+ (igual que las cuatro anteriores).