“Se ha acabado el tiempo, chef”. Cuesta recordar quién dice la frase porque se repite a lo largo de los ocho capítulos que componen la quinta y última temporada de The Bear, la aclamada serie que estrena hoy en Disney+ su etapa final.Se ha acabado el tiempo, el dinero, la comida, la paciencia… Una temporada marcada por una música tan trepidante como asfixiante en la que los protagonistas afrontan lo que podría ser su último servicio. O no, porque aunque ya hemos podido ver por adelantado la temporada, aquí no habrá spoilers.Etapa finalUna temporada marcada por una música tan trepidante como asfixiante en la que los protagonistas afrontan lo que podría ser su último servicioEl caso es que todo ocurre en un único día. Para saber si es el último del restaurante, el primero de algo más o nada de todo eso, tocará verla. Hay cierta sensación de aquella película “Hierve” que hace ya unos años estrenó, con su plano secuencia, una lista de filmes dedicados al mundo de la cocina y en donde se dejaba claro que la ansiedad era ingrediente habitual de muchas supuestas historias de éxito. Hablando de toxicidad, pese a los bonitos flashback de esta temporada para revisar todos los grandes cocineros y cocineras que han tenidos sus cameos, no nos ha parecido ver a Rene Redzepi. Por lo que sea.Como ha pasado un año, no es mala idea revisar el último capítulo de la temporada anterior para situarse un poco. Carmen Berzatto había dimitido y pasado sus poderes a Syd, que asume, más o menos, el papel de chef en The Bear. Así que mientras el tío Jimmy y sus secuaces de finanzas buscan como conseguir dinero, en la cocina del restaurante se enfrentan, en plena tormenta sobre Chicago a un servicio especialmente complicado y que podría ser el último, porque el dichoso reloj con la cuenta atrás hace ya tiempo que está a cero.Marcus acaba de ser elegido como mejor cocinero revelación, así que las reservas se han disparado. Más clientes que mesas en una jornada loca de tres turnos. Se ve que Chicago no es Barcelona, que si caen cuatro gotas nadie sale a cenar y las reservas se anulan de forma torrencial.Todo bien, salvo que las neveras de The Bear están vacías. No es una metáfora. Y, por lo visto, lo de salir a comprar algo al supermercado no es una opción. Apenas hay comida para servir el menú, toca partir raciones e incluso improvisar una salsa tonnato con unas latas de bonito Ortiz que tienen en un rincón de la despensa. Seguro que ya están en ello, pero la marca española debería aprovechar el tirón mediático de esta aparición estelar. Pensándolo bien, igual solo algunos raritos nos fijamos en estas cosas.Entre fugas de agua y cosas que rompen, para añadir un poco de diversión al pase resulta que hoy viene también “el astronauta”. Es el ingenioso nombre con el que identifican al inspector Michelin que, por lo visto, decidirá si The Bear merece o no una estrella. Tampoco daremos más pistas, pero la idea que planea sobre toda la temporada es que esa Estrella podría salvar el proyecto.Ayo Edebiri y Jeremy Allen White, en nómina hasta el final.FXLee tambiénY frente a esa lucha por el estrellato, la cocina de siempre como verdadero refugio. Syd prepara una salsa con Coca Cola que resulta ser lo más delicioso que se ha cocinado nunca en esa cocina. Carmy es feliz pelando cebollas, aunque Richie le recuerda que el entusiasmo le durará 10 minutos y luego volverá a ser el psicópata de siempre porque no sabe trabajar en equipo. “Sólo he estado en un restaurante perfecto, y no tenía estrellas”, se escucha en otro momento.No diremos que ya lo dijimos, pero es que ya dijimos hace mucho: cambiar un local de barrio que hace bocadillos por un refinado restaurante con ínfulas de Estrellas y un cocinero que grita al frente porque otros le gritaron a él y sólo así y durmiendo dos horas al día se triunfa nos parecía una idea regular.Pese a ello y a la pereza con la que nos asomábamos a esta última temporada, hay que reconocer que la hemos disfrutado. Los trucos para mantener la tensión todo el tiempo arriba y aflojar sólo en momento entrañables con un tanto burdos, pero efectivos. El debate entre alta cocina y casa de comidas es viejo, pero vuelve a estar de actualidad, así que hay cierto interés gastronómico en el asunto. Y, de nuevo, la riqueza de cada uno de los personajes sigue siendo lo que mantiene en pie la serie. Y lo que permite seguir viéndola con cierto interés, aunque Carmy te caiga mal hace tiempo.Quienes hayan llegado hasta aquí enganchado a las aventuras culinarias del equipo de The Bear, sin duda pasarán un buen rato viéndola. O malo, se entiende. Que hace ya tiempo que, nos consta, muchos cocineros dejaron de verla porque, para pasarlo mal ya tienen sus propias cocinas. Y los que espectadores estaban un poco desencantados y casi desenganchados de la historia, también deberían darle esta última oportunidad. Aunque sólo sea por tener esa grata sensación de llegar al punto final de un libro que no te acababa de convencer.
Astronautas y unas latas de bonito Ortiz en ‘The Bear’: lo que hemos aprendido con la última temporada de esta serie
La quinta y última temporada de la serie estrena hoy sus ocho capítulos en Disney+














