Jordi Martí (Barcelona, 1961), flamante vencedor de las primarias de Junts, atiende a La Vanguardia cuando falta poco menos de un año para las elecciones. Es concejal desde el 2011 y estuvo en el gobierno de Xavier Trias. Hace tres años fue su director de campaña. Apuesta por un proyecto centrado que aglutine el voto de su mentor político y, aunque es muy crítico con la gestión de Collboni, admite su deseo de liderar pactos de ciudad en beneficio del interés común.Han celebrado un proceso de primarias con cuatro candidatos. ¿Es señal de salud en el partido o de fragmentación?Prefiero verlo como una cuestión de vitalidad y de riqueza. Todos los compañeros tenían nivel político. No hemos tenido sorpresas que se dan en otros partidos, con perfiles extraños. Lo valoro como un hecho positivo porque lo negativo es que nadie se quiera presentar, que la gente tenga miedo o que se pelee.Habló de unidad después de ganar.Me veré con todos los candidatos la semana que viene. Será una reunión prospectiva para ver cuál es su intención y si quieren estar vinculados a la política municipal. Estoy dispuesto a llegar a acuerdos con todos.¿Incluye en esa ronda a Josep Rius?No ha sido competidor mío, no se presentó y está en otra categoría. También es una persona importante en el partido y ya hablaremos cuando corresponda.¿Cuál es la clave de su victoria? Tuvo el apoyo de Xavier Trias.El apoyo personal y político del alcalde Trias es muy importante, pero hay otros factores complementarios como mi trayectoria y dedicación política a Barcelona. No he dado un paso adelante improvisado.¿Tendrá autonomía para su candidatura?No hemos hablado aún, pero en nuestra organización hay principio de autonomía local. También es verdad que Barcelona es la capital del país. Haremos lo mismo de los últimos años, se consensuará con la dirección de Junts per Barcelona y la dirección nacional.Trias hacía equipos muy consolidados y bien trabados.Estoy obligado a hacer una candidatura equilibrada y potente, como la que hizo Trias. Será un cúmulo de experiencia acumulada y gente nueva. Y con equilibrio y representación de todos los distritos.¿Un pulso a Waterloo?“Nunca ha sido mi propósito plantear un desafío a la dirección del partido”Que usted diera un paso al frente se leyó como un pulso a la dirección, en concreto a Waterloo.Yo no lo veo así. Entiendo las interpretaciones periodísticas y/o políticas que se han hecho, pero he dicho siempre que mi propósito no ha sido nunca de confrontación ni de plantear ningún tipo de desafío a la dirección. Siempre he dicho lo mismo en público y en privado: Dije que quería dar el paso si no aparecía un candidato estelar. Las cosas han ido como han ido y he sido muy coherente, no he ido contra nadie, he ido a favor de Junts per Barcelona. No hay que mezclar cosas, la nuestra es la batalla de Barcelona y no tengo interés en otros temas.¿Diría que el resultado de Trias de hace tres años es irrepetible?Es muy difícil, pero no es imposible. Me veo con capacidad, con el equipo que presentaremos, de llegar a una cifra muy parecida de votos, unos 150.000. Aunque Trias solo hay uno, la filosofía política, el discurso, los objetivos y la forma de llegar a la gente será la misma. Soy de la escuela de Trias.¿Qué papel tendrá el grupo de Junts en el último año de mandato?No haremos cosas extrañas. Somos gente seria, constructiva y rigurosa. Podemos llegar a ser muy críticos con Jaume Collboni, pero lo que hacemos es previsible: trabajar para el bien común y el interés general. No haremos una escalada artificial para hacer ruido, haremos denuncias y pediremos reprobaciones cuando corresponda y a la vez podemos liderar pactos puntuales en beneficio de la ciudad.Jordi Martí fue el claro vencedor en las primarias de JxCatXavi Jurio / Propias¿Qué nota le pone al gobierno Collboni? ¿Ha mejorado la de la anterior etapa?Yo le pondría un cuatro, siendo generoso. Es un suspenso y si ha mejorado en algo es que se ha reducido la crispación y la confrontación estéril; el ruido maniqueísta y los discursos divisorios de buenos y malos. Eso ha desaparecido porque Ada Colau por suerte ya no está. Pero el resultado de sus políticas es malo, en vivienda han empeorado los resultados, ahora ya es el primer problema. Hay una crisis muy grande de inseguridad, la gente cada vez tiene más miedo de salir de casa, aunque han bajado los hurtos se ha agravado la alarma social por el uso de armas de fuego y armas blancas.La puntuación del alcalde“Un cuatro: ha reducido la crispación de Colau, pero el resultado de sus políticas es malo”¿Barcelona es una ciudad insegura? Las estadísticas dicen que baja el pequeño delito pero en cambio vemos una concatenación de hechos muy violentos que cambian la percepción.No somos como otras capitales mundiales donde el crimen organizado es mucho más grave. Pero en el ámbito europeo, estatal y catalán hemos empeorado porque hay unos elementos de gravedad extrema y una percepción de empeoramiento. Se han agravado algunas conductas criminales y delincuenciales que dan más miedo por razones obvias. Esta verbena de San Juan, aunque se intentó esconder, hubo otro episodio con heridos de arma de fuego en El Born. Y no hablo ya de los asesinatos a plena luz del día en la calle… Las armas Taser no existen para la Guàrdia Urbana y la situación no mejora. Aunque Collboni ha querido hacer algunas cosas de manera diferente, los resultados no son buenos. Hay otros problemas: la limpieza, la movilidad, la fiscalidad… la gente cada vez paga más impuestos y cuesta llegar a final de mes. Eso ya no afecta solo a las personas vulnerables, también a la clase media.El alcalde dijo que quiere llevar al plenario la aprobación de las pistolas Taser. ¿Están dispuestos a darle su apoyo?Hará lo que le pedimos hace un año y dijo que no. Se le pidió que consultara a los sindicatos de la Guàrdia Urbana y si nos hubiera hecho caso se podría haber aprobado el reglamento del uso de armas Taser. Hemos perdido un año. No es que le demos apoyo, él acabará haciendo lo que le pedimos. Si hubiera sido más diligente las hubiéramos tenido hace tres años. Colau prohibió la adquisición de estas armas y Collboni y su partido lo acataron. Va tarde y mal.Reserva de vivienda social del 30%“Collboni no ha querido aprobar la modificación porque quiere competir con los comunes”La modificación de la norma del 30% de vivienda protegida ha quedado en un cajón. Parecía que había un principio de acuerdo. ¿Es una carpeta cerrada?Está en manos del alcalde. Nosotros hemos negociado la flexibilización de esta medida y llegamos a un preacuerdo. No se ha aprobado porque Collboni no ha querido, acaba casi siempre formando parte de las mayorías de ERC y los comunes. Tendrá que decidir de qué lado está, del que soluciona los problemas o bien del lado del tripartito famoso que lo único que hace es degradar la ciudad.Jordi Martí Galbis, este jueves, posando para 'La Vanguardia' Xavi Jurio / Propias¿Se ha vuelto a hablar de ello?De manera seria no. Collboni ha decidido que no le va bien electoralmente. No le interesa porque quiere competir con los comunes y quiere dar un mordisco a su espacio.Aprobaron con el gobierno la modificación de ordenanza de civismo. ¿Se aplica de la manera esperada?Nos pusimos de acuerdo porque la degradación y el incivismo habían llegado a extremos insostenibles. Nosotros en lugar de decir “ya te apañarás y cuanto peor mejor”, creemos que la convivencia y también la seguridad son un pilar fundamental. Fue una negociación políticamente arriesgada. Nosotros aportamos nuestro decálogo y se aprobó. Pero no se está aplicando correctamente, es una evidencia, los datos son preliminares y hay un incremento de sanciones pero no tenemos una foto definitiva que nos permita decir si va bien.El alcalde quiere poner límite al turismo con medidas como la liquidación de los apartamentos turísticos a partir de noviembre del 2028 o el incremento de la fiscalidad a cruceros y hoteles.Tenemos muchas dudas y somos críticos porque la eliminación de las viviendas de uso turístico es una acción propagandística. Llega en el próximo mandato y es una incógnita lo que pasará. Todo el mundo sabe que no será posible, muchos de los que tienen licencia presentarán un contencioso. Puede provocar un problema legal y posibles indemnizaciones..¿No cree que sería una solución?La mayoría de los titulares de las licencias ya han avisado que no se quedarán de brazos cruzados mientras se les expropia un derecho. Y no soluciona nada porque los pisos turísticos suponen el 1,2% del parque de vivienda. Esas 10.000 licencias, si todas se transforman en vivienda habitual, solo incrementarían el parque en un 1,2%. Es una medida populista y propaganda partidista pagada con el dinero de los ciudadanos. Sinceramente creo que no se producirá.Se habla mucho de la pérdida de identidad de la ciudad. ¿Cree que es un fenómeno reversible o es una tendencia global?Todas las grandes capitales tenemos un dilema y vamos hacia una homogeneización de imagen de naturaleza social, política y anímica. Ante eso puedes no hacer nada o casi nada, como pasa ahora, o puedes hacer política para reencauzar la despersonalización y la desnacionalización. Somos la capital de Catalunya y no se dice. Es incomprensible. No es un tema de símbolos solo, también de personalidad, de ser capital de la nación y es un tema de lengua también. Tienes que hacer una política muy activa de defensa y promoción de la lengua.¿Cuál es su receta para que los barceloneses no se sientan extraños en su ciudad y que no se sientan expulsados?Hay una expulsión física. Por eso hay que garantizar el acceso a una vivienda digna, porque la gente se tiene que ir al Baix Llobregat, al Maresme o a los Valleses. Se tienen que construir vivienda y también infraestructuras de movilidad. Hay que mejorar mucho el transporte público y metropolitano y hay una serie de consideraciones que tienen que ver con la vida de los barrios. Tenemos que priorizar la buena convivencia entre la gente de aquí. Me parece bien que haya locales de brunch, pero no puede ser que estemos ahogados de oferta empresarial, comercial y cultural que sea, no diré ajena a nosotros porque somos una sociedad muy mezclada, pero que no sea propia. No puede ser que los catalanes acabemos en minoría en nuestro barrio y en nuestra ciudad. Hay muchas cosas por hacer y para todas hace falta liderazgo político. A Collboni ya le va bien que seamos la segunda capital de España.Movilidad“Es un desbarajuste. Pagamos el peaje de ocho años de sectarismo de Colau y Collboni”Dice que no le convencen las políticas de movilidad.Partimos de una base mala que son los ocho años de Colau y Collboni, aunque el alcalde hace ver que no tiene nada que ver con lo que pasó del 2015 al 2023. Estamos pagando ahora el peaje y el precio de una política de movilidad negativa y sectaria con el apoyo del PSC. En estos tres años se han suavizado algunas de las acciones más duras y negativas, pero tampoco se ha hecho mucha cosa diferente. No hay más superillas, pero no han resuelto la ejecución de las sentencias condenatorias contra las superillas y no han activado los interiores de Illa. Collboni prometió 30 y ha hecho solo uno. Tenemos una situación de impasse. Lo que no se ha hecho es política de diálogo y consenso con los operadores de la ciudad, los que tienen que ver con la movilidad pública y privada, especialmente. Esto es un desbarajuste y una asignatura pendiente porque tenemos el plan actual caducado.Aliança Catalana“Si Aliança viene al Ayuntamiento a hacer y decir lo que ya dicen y hacen en el Parlament no hace falta que hablemos más”¿Hasta qué punto le preocupa el crecimiento de Aliança que pronostican los sondeos?No nos preocupa, nos ocupa. Igual que lo que hace el PSC. También lo que hace ERC, otro partido con el que tenemos frontera de voto. Si hacemos nuestro trabajo e intentamos llegar a la gente de seny, que es la mayoría de la población, desde una posición central y muy rigurosa, los extremos, a derecha e izquierda, lo tendrán muy mal. Y si hay alguien a quien nadie tiene que dar lecciones de temas de prevención, seguridad y convivencia es a mí. En todo caso, la gente tiene que decidir si quiere una aventura incierta con eslóganes y frases grandilocuentes que crispan y dividen o si quieren fuerzas políticas serias, rigurosas y centrales. Nosotros somos los que estamos en mejor condición de hacer propuestas que mejoren la situación. Otros son especialistas en gritos y voto protesta, que se tiene que entender y respetar, pero no dan un segundo paso. No arreglan luego las cosas.¿Entonces cree que el secreto del éxito, más que nunca, es ocupar la centralidad?Nosotros ya formamos parte de la centralidad. Lo tenemos que reivindicar y convencer de que es la mejor de las fórmulas.Dijo esta semana que está dispuesto a hablar con Aliança, aunque el programa en Catalunya no les gusta. ¿Cree que en Barcelona habrá otro distinto?No lo sé. Nosotros hablamos siempre con todos, hemos tenido capacidad de diálogo con todos con Trias y sin él. Ahora bien, si Aliança viene al Ayuntamiento a hacer y decir lo que ya dice y hace en el Parlament no hace falta que hablemos más. Pero tampoco quiero prejuzgar a nadie, no sabemos qué vendrán a hacer. Periodista catalano-brasileño. Redactor jefe de la sección Vivir. Más de media vida en La VanguardiaRedactor de La Vanguardia y colaborador de la revista cultural El Ciervo. Cubre la actualidad política catalana desde 2017