Dientes más blancos sin poner en riesgo su salud. Esa es la promesa de Bioniq® White Filler y también el punto de partida para entender un aspecto del que apenas se habla: cómo actúan realmente la mayoría de las pastas blanqueadoras del mercado.
Una gran parte recurre a una solución rápida: eliminar las manchas en poco tiempo mediante un índice de abrasión elevado. Es decir, desgastando progresivamente la superficie del esmalte para que el diente se vea más blanco. La comparación es sencilla: como lijar una pared para que parezca más lisa. El efecto visual puede ser inmediato, pero con el uso continuado ese desgaste hace que el esmalte se vuelva más fino, más rugoso y menos protegido.
A corto plazo, los dientes pueden parecer más blancos. Sin embargo, a medio y largo plazo, la dentina -de tono amarillento- empieza a hacerse visible, y la superficie irregular del esmalte facilita que nuevas manchas se adhieran con mayor facilidad.
Esmalte dental desgastado comparado con un esmalte dental sano.
Bioniq® White Filler







