Blanquean los dientes de forma progresiva y empleando productos seguros. Probamos cuatro lotes de blanqueamiento dental para utilizar en casa
La higiene bucal es totalmente necesaria para mantener unos dientes sanos y fuertes. No obstante, cepillarse los dientes al menos tres veces al día, pasarse el hilo dental o hacer uso de colutorios de forma diaria no asegura tener unos dientes excesivamente blancos, ya que son muchos los alimentos y hábitos (tomar café, fumar…) que provocan que vayan tomando un color amarillento con el paso del tiempo.
Por todo ello, muchas personas buscan un tratamiento específico para tener los dientes más blancos. Sin embargo, y aunque lo más habitual es asistir a una clínica dental, también se puede realizar en casa si se dispone de un presupuesto más ajustado. Estos kits permiten conseguir un tono más blanco en los dientes de forma sencilla y en pocas semanas. Y lo más importante, en el listado de sus ingredientes no aparece el peróxido de hidrógeno en cantidades más altas de las permitidas: la comercialización de productos con más del 0,1% de este compuesto químico encargado de blanquear los dientes está prohibida por la legislación europea.
Aunque nunca he fumado ni tampoco bebo café desde hace tiempo, es inevitable tener los dientes un poco amarillentos. En general, los tratamientos que se realizan en las clínicas dentales son bastante costosos por lo que me animé a probar estos kits de blanqueamiento dental en casa para comprobar si funcionaban. Igualmente, para elegirlos he tenido en cuenta la lista de ingredientes, totalmente seguros para uso dental y el cuidado del esmalte. Después de probarlos durante unas semanas puedo afirmar que no he conseguido unos dientes blanquísimos, pero con el paso del tiempo sí que han adquirido un tono más blanco y bonito. Eso sí, hay que ser muy constantes y comprobar que no afectan al esmalte ni a la sensibilidad de la boca. Para utilizarlos por primera vez, tendría en cuenta las siguientes características:







