Cepillarse los dientes con un buen cepillo eléctrico, utilizar seda dental, eliminar las bacterias de la lengua con un limpiador lingual y utilizar un buen irrigador son acciones clave para tener una salud bucodental correcta. Además, éstos últimos se han convertido en los últimos años en herramientas muy populares, gracias a que complementan el cepillado tradicional, permiten eliminar restos de alimentos y placa bacteriana en zonas de difícil acceso, ayudando de esta forma a mantener encías saludables y prevenir problemas como la gingivitis o la caries. Y para ayudar a aquellas personas que se estén planteando comprar un irrigador dental pero no sepan por cuál decidirse, he probado cuatro modelos con el fin de encontrar cuál es el mejor irrigador dental del mercado.

A lo largo de un mes he estado utilizando los cuatro irrigadores dentales que participan en esta comparativa de manera alterna. Los he incluido en mi rutina de limpieza bucal, utilizándolos una vez al día, especialmente antes de acostarme. También los he probado en algunas ocasiones después de fumar para comprobar si los dientes no quedaban con la sensación de suciedad que provoca el humo del tabaco. Además, he echado un poco de colutorio junto al agua, para conseguir una mayor sensación de frescor tras su uso. A la hora de analizarlos, he tenido en cuenta los siguientes aspectos: