Un domingo complicado vivió Franco Colapinto en el Red Bull Ring, para cerrar un fin de semana sin mucho para celebrar con Alpine en el Gran Premio de Austria, octava fecha de la temporada de la Fórmula 1. Un auto con problemas de potencia y una carrera de condiciones durísimas por las altas temperaturas condicionaron al argentino, que terminó 15°, un puesto más arriba del que largó, pero con la sensación de que su coche no le respondió en ningún momento y de que estuvo demasiado lejos de la pelea por los puntos. Y en su salida de Spielberg, el pilarense dejó un mensaje claro para poder volver a sumar y a pelear por ser el mejor del segundo pelotón de la grilla: "El equipo necesita entender por qué pasan estas cosas” La pesadilla de Colapinto -que terminó solo dos lugares detrás de su compañero Pierre Gasly- comenzó no bien el semáforo se apagó por completo. Porque mientras George Russell se acomodaba adelante, Max Verstappen iniciaba la remontada que terminaría con su segundo puesto y empezaba una entretenida pelea por las primeras posiciones, que se extendería hasta la última vuelta; Franco se quedó quieto tras los primeros metros. Y aunque su Alpine finalmente arrancó, cuando llegó a la primera curva, ya estaba último.Como avisó por radio varias veces durante las vueltas iniciales, a medida que iba recuperando algo del terreno perdido, el problema era la falta de potencia del motor."No me tocó nadie en la largada. Me empezaron a pasar todos... Me quedé parado", comentó luego del final de la prueba, descartando un supuesto roce con Sergio Pérez, que en un primer momento parecía la razón de su flojo comienzo.— SportsCenter (@SC_ESPN) June 28, 2026