DALLAS, Estados Unidos (enviado especial).– Era el partido de las oportunidades. Para que Emiliano Martínez intentara acercarse al récord de vallas invictas de Sergio Romero. Para que Nicolás Tagliafico recuperara el terreno perdido por la lesión y volviera a meterse en la base estable del equipo. Para que Exequiel Palacios mostrara que también puede ser una opción como defensor lateral derecho. Y, sobre todo, para que Lautaro Martínez y Julián Alvarez pelearan por un lugar en el equipo ideal, esta vez compartiendo el ataque: una fórmula que Lionel Scaloni no contempla cuando juega Lionel Messi, pero que la ausencia del capitán le permitió probar.La estrella de Atlético de Madrid y el máximo goleador de la Serie A llegaron al Mundial con una certeza: salvo una situación muy puntual, no iban a jugar juntos. Esa oportunidad apareció en el tercer partido de la etapa de grupos, por una combinación de factores. La explicación de Lionel Scaloni siempre fue clara: un lugar es de Messi. Y, al lado suyo, difícilmente haya espacio para otros dos delanteros con poco recorrido para volver. Los triunfos frente a Argelia y Austria le dieron margen para rotar, el rosarino descansó y el técnico aprovechó para darles minutos a ambos. La idea era sumar una alternativa frente a rivales que defienden con cinco hombres, pero también que Julián y Lautaro rompieran el cero en este Mundial, ganaran confianza y llegaran en alza a la etapa decisiva.Julián tuvo empuje, pero le faltó claridad y todavía está lejos de su mejor versiónAníbal Greco / Enviado Especial - LA NACIONEn esa disputa, Martínez, que había sido titular en los primeros dos partidos por la molestia de Álvarez en el tobillo derecho, fue quien dejó mejores sensaciones en los 60 minutos que estuvo en cancha. Más participativo que Julián, estrelló un remate en el travesaño, convirtió de penal, contó con más situaciones y hasta se arrojó al piso para bloquear un disparo de Mohannad Abu Taha que parecía tener destino de gol. El bahiense llevaba nueve partidos en Mundiales sin convertir y, apenas el árbitro rumano István Kovács sancionó el penal a instancias del VAR, no dudó: tomó la pelota decidido a cortar con la sequía. Definió junto a un palo y lo gritó con el alma: por el 2-0, pero también por el desahogo.El ídolo de Inter fue el más “nueve” de los dos. Si bien ambos flotaron por todo el frente y retrocedieron para participar del circuito de juego, Lautaro se mostró más activo, más cerca del gol y hasta se animó a probar desde afuera. Tras su salida, Julián pasó a ocupar el centro del ataque argentino, pero le costó entrar en el partido, mostró algunas imprecisiones con la pelota y nunca terminó de pesar. Su mejor intervención fue como asistidor: dejó a Giovani Lo Celso cara a cara con el arquero, en una acción que el volante definió con clase, aunque el gol fue anulado por offside.Lo mejor del partidoJordania vs Argentina - Mundial 2026Por separado, los dos aportan lo suyo. Pero Scaloni quería comprobar cómo se entendían y qué respuestas podían ofrecer pensando en lo que viene. En ese aspecto, la prueba no resultó del todo convincente. Se buscaron poco, alternaron movimientos y posiciones, pero interactuaron menos de lo esperado y no lograron trasladar al campo la buena química que tienen fuera de la cancha. Una sola conexión entre ellos generó peligro: con el partido 1-0, Lautaro encabezó una contra y asistió a Julián, que no pudo converrtir. Si para Scaloni es uno u otro, Martínez parece haber sacado una pequeña ventaja de cara al partido frente a Cabo Verde, más allá de que Julián todavía arrastra la falta de ritmo por la lesión y siga siendo uno de los delanteros mejor cotizados del mundo.“No la pasé mal por la falta de goles en Mundiales, pero traté de manejar esa ansiedad. Me tocó hacer dos goles en el inicio del Mundial pasado, los que me anularon por posición adelantada, y después se dio todo cuesta arriba . Hoy estoy disfrutando este Mundial porque defender mi país es lo mejor que hay”, contó Lautaro, que en Qatar 2022 también había empezado como titular, pero terminó perdiendo el puesto con Julián. Aquella vez, el que llegaba con problemas en un tobillo era él, y la competencia lo fue relegando al banco después de que, además, le anularan dos goles en el debut frente a Arabia Saudita, un golpe del que tardó en recuperarse, más allá de la lesión.Además del penal, Martínez tuvo otra chance para ampliar la ventaja y redondeó un muy buen partido, justo cuando más necesitaba destrabarseAníbal Greco / Enviado Especial - LA NACION“El Mundial pasado me enseñó muchas cosas, como disfrutar cada momento. No sabemos hasta cuánto dura. Este triunfo se lo dedico a mi familia, mis hijos, que me cambiaron la vida, y al pueblo argentino. A ellos les digo que tengan la ilusión que tenemos nosotros de llevar a la selección lo más arriba posible”, agregó.El 9 y el 22 ya habían arrancado juntos en otros nueve partidos: cuatro como doble nueve y otras cinco acompañados por un tercer delantero, que fue alternando entre Nicolás González, Ángel Di María y Messi, con Julián recostado sobre la izquierda. En todos esos encuentros, apenas una combinación entre los dos terminó en gol. Fue, justamente, la primera vez que coincidieron desde el inicio: en un amistoso frente a Jamaica, en 2023, cuando Lautaro asistió a Julián para abrir el triunfo 3-0.Scaloni tendrá ahora cuatro entrenamientos para resolver por quién se inclina en el primer mata-mata, frente a un rival menor, pero contra el que habrá que aprovechar cada situación para evitar sobresaltos como los que aparecieron en distintos pasajes de la etapa de grupos. Mundial 2026Selección argentinaSelección de Jordania
En la prueba del “doble 9″, Lautaro dio un paso adelante ante un Julián que todavía paga la inactividad
Además del gol, Martínez fue el que dejó mejores sensaciones, rompió la sequía en los Mundiales e hizo méritos para seguir














