Canet d'en Berenguer, localidad a 25 minutos de Valencia, se prepara para completar una de las últimas grandes promociones residenciales heredadas del desarrollo urbanístico de principios de siglo: Sunrise Canet by TM. Las dos torres previstas en el sector Abadía avanzan ya en su ejecución y, según el calendario trasladado por la promotora, estarán completamente finalizadas a finales de 2028, configurando definitivamente el nuevo perfil urbano del municipio.El proyecto, con una inversión prevista de 70 millones de euros y el desarrollo de dos torres residenciales con un total de 252 viviendas, contempla la construcción de dos edificios de veinte alturas (19 plantas sobre una planta baja) que albergarán un total de 252 viviendas. La primera de las torres tiene prevista su entrega durante el otoño de 2027, mientras que la segunda llegará aproximadamente un año después.Diseñado hace más de 20 añosLa actuación forma parte del antiguo planeamiento urbanístico aprobado durante los años del auge inmobiliario, cuando se recalificaron amplias superficies de suelo para uso residencial. A pesar de tratarse de un proyecto diseñado hace más de veinte años, su desarrollo se está materializando ahora, impulsado por la demanda residencial existente en la zona.Mientras las estructuras comienzan a levantar el futuro skyline de Canet, la preocupación de muchos residentes se centra en el impacto cotidiano de las obras. Los vecinos de las urbanizaciones más próximas denuncian molestias derivadas del polvo, el ruido y el tránsito constante de camiones, circunstancias que aseguran afectan a su calidad de vida.Más allá de la envergadura del proyecto, durante una reunión organizada por el Ayuntamiento entre la promotora y los residentes, numerosos afectados trasladaron sus quejas por la acumulación de polvo en terrazas, mobiliario exterior, placas solares e incluso piscinas comunitarias. También se reclamó un mayor control sobre la circulación de vehículos pesados, especialmente en los horarios de acceso a la obra y en las inmediaciones de los centros educativos. Los residentes consideran que una mayor vigilancia ayudaría a reducir las molestias durante los próximos meses.Otra de las fases más delicadas será la cimentación de las torres mediante pilotes, un sistema constructivo que inevitablemente genera elevados niveles de ruido. Para reducir su impacto, la empresa ha anunciado la incorporación de maquinaria de última generación diseñada para disminuir las vibraciones y la contaminación acústica durante esta etapa.Según las previsiones, después del verano comenzará el levantamiento de la estructura principal, una fase que se extenderá durante aproximadamente seis meses.Con este proyecto, Canet d'en Berenguer cerrará uno de los últimos capítulos del gran desarrollo urbanístico iniciado a comienzos de los años 2000, una transformación que cambiará definitivamente el perfil de la localidad y que seguirá conviviendo durante los próximos años con las reivindicaciones de quienes viven junto a las obras.
Comienzan a levantarse las últimas torres del boom inmobiliario a 25 minutos de Valencia
Dos edificios culminarán una planificación urbanística iniciada hace más de dos décadas mientras los vecinos reclaman más medidas para reducir el impacto de las obras













