Poco después de inaugurar, en Wichita, su centro de ensamblaje del avión MV-75 Cheyenne II, la empresa Bell Textron anunció el despido de 285 empleados que trabajan en sus instalaciones de Texas y Kansas. También anunció licencias sin goce de sueldo por tres semanas para algunos empleados desde el 15 de junio.Fort Worth Report informa que la empresa, con sede en Fort Worth, aumenta la producción del MV-75 Cheyenne II, para entregar las unidades al Ejército. Para ello inauguró el centro de ensamblaje de Wichita, en Kansas, parte de una estrategia para construir el Futuro Avión de Asalto de Largo Alcance (FLRAA, por sus siglas en inglés), de despegue y aterrizaje vertical.La planta de Kansas complementa el Centro de Materiales Compuestos Avanzados de Fort Worth y un complejo de ensamblaje final ubicado en Amarillo, otra ciudad de Texas. Pero, ahora, la empresa es noticia porque está prescindiendo de casi un 3% de su plantilla en esas plantas.¿A quiénes afectan los despidos?Entre los 285 trabajadores despedidos en las tres fábricas mencionadas, hay empleados que desempeñaban funciones no sindicalizadas. Alrededor de 30 de ellos trabajaban en Amarillo, según algunas informaciones, pero la empresa no proporcionó el detalle de los lugares afectados.En cambio, en un comunicado, expresó: “Estas decisiones son difíciles, pero también necesarias para adaptar la empresa a las realidades del mercado y posicionarla a largo plazo”. La reacción sindical, por ahora, ha sido bastante tibia.Darrell Willis, presidente del sindicato United Auto Workers Local 218 en Hurst, declinó hacer declaraciones inmediatas sobre los despidos. “No estoy preparado para hablar de ello”, declaró al Fort Worth Report. El sindicato sigue promoviendo las solicitudes de empleo en el centro de fabricación avanzada de Bell, en Fort Worth.“Este centro de fabricación proporcionará aproximadamente 400 empleos bien remunerados durante los próximos 40 años y su enfoque estará en la construcción de palas y cajas de engranajes”, dijeron los funcionarios sindicales.Efectivamente, Bell invertirá casi 632 millones de dólares en una planta ubicada al norte de Fort Worth para eqluipar al Cheyenne II.Por otra parte, Bell dijo que los despidos y las suspensiones temporales no están relacionados con el rendimiento de la empresa, sino con los plazos del programa FLRAA y el flujo de fondos. Afirma que estos cambios buscan preservar la capacidad de ejecución a largo plazo a medida que la producción aumenta en las fases posteriores del programa.En todo el mundo, Bell Textron, filial de Textron, emplea a unos 8.000 personas y sigue siendo uno de los principales proveedores de helicópteros para clientes de defensa de Estados Unidos y otros países.