El miércoles, el Parlamento convirtió en ley el acuerdo para el pago a los fondos buitre Bainbridge Ltd. y Attestor Value Master Fund LP. De este modo, se cancelaron los litigios residuales por títulos de deuda en default desde 2001. Se trata de un pequeño remanente de los dos procesos de renegociación de la deuda pública iniciados por Néstor Kirchner (2005) y continuados por Cristina (2010). Esas renegociaciones contemplaron una quita significativa del capital, una baja de los intereses y extensión de plazos. Este saldo de deuda es un pequeñísimo porcentaje de aquel endeudamiento brutal que tenía la Argentina en el momento en que Néstor Kirchner asumía como Presidente. Por lo cual, el pago aprobado por el Congreso esta semana, si bien discutible, es una demostración de lo exitoso de aquel proceso de negociación. La Argentina nunca se negó a pagar este remanente, lo que no quería era aceptar condiciones especiales como pretendían estos fondos buitre, no ajustándose al acuerdo al que se había llegado con el 99,5% de los montos adeudados. El oficialismo miente mucho: hablan de “deuda k”, de “la que dejó Cristina” o la que la expresidenta “no quiso pagar”. Pero los gobiernos kirchneristas no tomaron deuda externa, sólo la fueron renegociando y cancelando.
La revalorización de la política
El miércoles, el Parlamento convirtió en ley el acuerdo para el pago a los fondos buitre Bainbridge Ltd. y Attestor Value Master Fund LP. De este modo, se cancelaron los litigios residuales por títulos de deuda en default desde 2001. Se trata de un pequeño remanente de los dos procesos de renegociación de la deuda pública iniciados por Néstor Kirchner (2005) y continuados por Cristina (2010). Esas renegociaciones contemplaron una quita significativa del capital, una baja de los intereses y extensión de plazos. Este saldo de deuda es un pequeñísimo porcentaje de aquel endeudamiento brutal que tenía la Argentina en el momento en que Néstor Kirchner asumía como Presidente. Por lo cual, el pago aprobado por el Congreso esta semana, si bien discutible, es una demostración de lo exitoso de aquel proceso de negociación. La Argentina nunca se negó a pagar este remanente, lo que no quería era aceptar condiciones especiales como pretendían estos fondos buitre, no ajustándose al acuerdo al que se había llegado con el 99,5% de los montos adeudados. El oficialismo miente mucho: hablan de “deuda k”, de “la que dejó Cristina” o la que la expresidenta “no quiso pagar”. Pero los gobiernos kirchneristas no tomaron deuda externa, sólo la fueron renegociando y cancelando.
El Parlamento cerró litigios por deuda 2001; gobierno impulsa Super-RIGI (>USD 1B inversión, exenciones fiscales aduanales). Operadores tech deben evaluar governance risk: beneficios actuales no garantizados bajo gobiernos futuros, impactando decisiones LATAM localización.












