Si las ideologías tienen un espacio y un tiempo, el socialismo democrático que representa Zohran Mamdani alcanzó esta semana su momento de éxito en Nueva York y cambió el discurso político en Estados Unidos.Fueron 48 horas decisivas. Tres de sus elegidos, a los que apoyó en las primarias para la Cámara de Representantes en contra de tres candidatos oficiales (dos de ellos de largo recorrido) salieron airosos y se garantizan casi al 100% ganar el escaño el próximo noviembre.Trump, propietario de 14.000 de esos pisos, acusa al alcalde de llevar al país al comunismoEl remate se produjo el jueves, en circunstancia inédita. La Junta Municipal de Alquileres aprobó, a petición del alcalde, la congelación entre uno y dos años de los arrendamientos de los pisos sujetos al régimen de alquiler estabilizado. Esto afecta a un millón de viviendas, de alta gama a las más bajas, y a más de dos millones de vecinos.El establishment del Partido Demócrata tiembla y el presidente Donald Trump se agarra al flotador de la denuncia de que esto es “comunismo” y que peligra el país como el náufrago que trata de llegar a buen puerto en las próximas elecciones de medio plazo tras haber agujereado el barco republicano.A finales de abril, al conmemorar sus 100 días como alcalde, Mamdani lo dejó bien claro. “Fui elegido como socialista democrático y gobernaré como socialista democrático”, afirmó.El máximo logro que exhibió aquella jornada fue el ritmo frenético de su administración en tapar baches. Todas sus otras promesas seguían siendo promesas. Pero como buen aficionado al fútbol, Mamdani hizo en los últimos días un cambio de juego. Impulsado por el cada vez mayor respaldo de los jóvenes, a los que moviliza convenciéndolos de que hay margen para la transformación y de que se puede derrotar al statu quo de los partidos, el alcalde neoyorquino ha liderado lo que algunos califican de “revolución”.Mamdani es real. Hay un movimiento detrás de él que empieza a tener peso, alentado además por el creciente sentimiento a favor de Palestina y de crítica a Israel, al que muchos denuncian por genocidio.Solo así se explican las caídas de Dan Goldman y Adriano Espaillat, dos figuras muy relevantes del partido progresista en la Gran Manzana, frente a izquierdistas y socialistas como Brand Lander y Darializa Avila Chevalier, o que Claire Valdez batiera a Antonio Reynoso, otro novato de cara a Washington pero que contaba con todo el peso del aparato demócrata. En vano, pudo más Mamdani.El alcalde neoyorquino ha liderado lo que algunos califican de “revolución”Hakeem Jefries, demócrata neoyorquino y jefe de la minoría en la Cámara baja, pasó uno de los peores momentos desde que ejerce su liderato. Sus colegas republicanos le enviaron un ramo de flores y una nota que decía “con nuestras más sinceras condolencias”. Los conservadores se agarran al clavo ardiendo de Nueva York para tapar la impopular gestión de Trump. No quieren ver que ese giro a la izquierda no es un fenómeno aislado de esa ciudad a la que no consideran EE.UU., políticamente hablando.Trump ya se cebó en Avila Chevalier, que tiene un pasado en las redes sociales donde pedía la abolición de las cárceles, de los agentes fronterizos (ICE) e incluso de la policía, para pregonar que los demócratas han caído en el comunismo.Esa retórica ganó potencia con la decisión de congelar los alquileres de renta controlada, que representan el 40% de las unidades en la ciudad. Aunque en su soflama no lo dijo en ningún momento, Trump es el propietario de 14.000 de esos pisos. Su argumento es que la gente ha de votar republicano en noviembre para prevenir el comunismo. “Lo que el alcalde no dice es que estos edificios pronto se convertirán en guetos y tugurios, y que todo el mundo seguirá abandonando Nueva York”, sostuvo, sin prueba alguna de que la gente se vaya o lo haga más que antes de la irrupción del gobierno Mamdani.“A medida que esto se extienda por todo el país, como una forma de cáncer incontrolable, el propio país se vendrá abajo. Se convertirá en un país del Tercer Mundo”, proclamó.La reacción de Mamdani tras la congelación de alquileres: “Esta es una victoria histórica para los inquilinos de la ciudad de Nueva York”. Que puestos a votar, son muchos más que los propietarios como Trump.
La gran semana “socialista” del alcalde Mamdani
Un logro inédito al congelar los alquileres de un millón de pisos en Nueva York
El alcalde Mamdani congela los alquileres entre uno y dos años en un millón de viviendas en Nueva York, respaldado por tres candidatos progresistas ganadores en primarias. El giro hacia la izquierda de la metrópolis tecnológica aumenta costos operativos e incertidumbre regulatoria para empresas tech newyorquinas.













