Tanto Zohran Mamdani como Donald Trump lograron llegar a sus respectivos despachos con una premisa muy similar: rebajar el coste de vida de los ciudadanos. Ambos políticos, a pesar de estar en las antípodas ideológicas, apelaron a un lenguaje que habla la mayoría de la gente. Sin embargo, esta semana se han producido dos escenas muy elocuentes y contrapuestas: en Nueva York, Mamdani lograba el jueves congelar los alquileres para un millón de neoyorquinos; en Washington, Trump saboteaba el miércoles su propia ley para bajar el precio de la vivienda.PublicidadTrump torpedió el proyecto bipartidista para presionar a sus propios senadores para que le aprueben otra ley con la que quiere exigir pruebas de ciudadanía a los votantes, la Save Act. El texto, bautizado como Ley de la Ruta de la Vivienda del Siglo XXI, se enfoca sobre todo en los problemas de los estadounidenses para poder adquirir una casa. Para ello, el texto establece dos líneas maestras: reducir los costes de la vivienda y aumentar la oferta inmobiliaria.El berrinche de Trump sorprendió a muchos legisladores y vuelve a poner en una situación comprometida al Partido Republicano de cara a las elecciones de noviembre. El acceso a la vivienda se ha convertido en uno de los grandes temas en Estados Unidos: el 89% de los votantes de todo el espectro político desea que el Congreso tome cartas en el asunto para frenar la crisis de la vivienda, según una encuesta publicada esta primavera por el Centro de Políticas Bipartidistas.La arbitrariedad con la que Trump ha decidido frenar la tramitación de la ley de vivienda es una manifestación palmaria de cuáles son las prioridades reales de la administración. Gran parte del descontento que los republicanos afrontan en las urnas en noviembre se cimienta sobre el incumplimiento de las promesas del presidente de rebajar el coste de vida. Una nueva encuesta de CNN publicada el pasado 12 de mayo revelaba que el 77% de los estadounidenses -incluyendo a una mayoría de republicanos- considera que las políticas de Trump han aumentado el coste de la vida en su propia comunidad.PublicidadEl sondeo situaba el índice de aprobación de Trump en materia económica en el 30%, el mínimo histórico de su carrera. Además, también señalaba cómo aproximadamente dos tercios de los estadounidenses aseguran que las políticas de Trump han empeorado las condiciones económicas del país.Trump no es ajeno al efecto que tendrá la medida de Mamdani a escala nacional, a pesar de que sea una política local que solo afecta a la ciudad de Nueva York. Tampoco ignora la fuerza que está tomando el DSA, la formación socialista de donde sale Mamdani, a raíz del triunfo de sus candidatos en las primarias de Nueva York esta misma semana. Los tres candidatos socialistas apoyados por Mamdani provocaron una ola expansiva que sacudió el establishment del partido Demócrata, poniendo más presión para que la formación gire a la izquierda.Trump carga contra la medidaAnte esta situación, el presidente estadounidense ha cargado este viernes tanto contra los candidatos del DSA que ganaron el martes, como contra la congelación de los alquileres. "Lo que el alcalde no dice es que estos edificios pronto se convertirán en guetos y suburbios degradados, y que todo el mundo seguirá yéndose de Nueva York. Y a medida que esto se extienda por todo el país, de forma muy parecida a un tipo de cáncer incontrolable, el propio país será destruido", ha dicho Trump durante la Conferencia de la Coalición por la Fe y Libertad celebrada en el Washington Hilton.PublicidadEl republicano también ha advertido de que "el comunismo es muy fácil de vender", pero que "lo destruye todo". En una publicación en Truth Social previa a su intervención, el republicano aludía a la victoria de los candidatos de la DSA y culpaba al partido Demócrata de no ser capaz de frenarlos. "Es muy fácil para ellos conseguir seguidores porque hacen promesas que después no pueden cumplir, y los demócratas no son capaces de combatirlos", ha escrito. En el texto, Trump se ha referido a los demócratas como "dumocrats", haciendo un juego de palabras con la palabra "dumb", que significa "estúpido" en inglés.