Análisis Exclusivo suscriptores Ya cuatro partidos de la derecha le han manifestado apoyo a su agenda legislativa. El Pacto Histórico es el único que se ha declarado en oposición.Plenaria de Senado. Foto: Prensa SenadoPERIODISTA DE POLÍTICA27.06.2026 22:01 Actualizado: 27.06.2026 22:01

Alcanzar la gobernabilidad en el Congreso será uno de los principales retos del gobierno de Abelardo de la Espriella y esta la debe lograr incluso antes de asumir como presidente, el 7 de agosto. Para eso, ya nombró al ministro del Interior, quien será el encargado del relacionamiento con el Legislativo, que en los últimos cuatro años aumentó su protagonismo y demostró que la falta de consensos puede frenar agendas por más presión que genere el Ejecutivo.Aunque el nuevo Congreso todavía no se ha posesionado y apenas miércoles se oficializó el triunfo de De la Espriella con la finalización del escrutinio y el jueves se le entregó la credencial por parte del Consejo Nacional Electoral, ya varias colectividades han anunciado su postura frente al gobierno electo. De momento, solo el Pacto Histórico (43 representantes y 26 senadores) se ha declarado partido de oposición, pero estaría en diálogos con la Alianza Verde (9 representantes y 11 senadores) para que se sume a este bando. Abelardo de la Espriella y José Manuel Restrepo, presidente y vicepresidente electo de Colombia. Foto:EFEComo partido de gobierno se han declarado el Centro Democrático (17 senadores y 28 representantes), Salvación Nacional (cuatro senadores y tres representantes), Cambio Radical (12 representantes y siete senadores) y Creemos (dos representantes). Los números serían favorables para De la Espriella, quien también puede inclinar más la balanza a su favor con los nombramientos que haga en su gabinete.Hasta el momento, solo ha anunciado como su ministro del Interior a Rodrigo Lara, quien precisamente tendrá la tarea de buscar consenso con las bancadas.Rodrigo Lara y Abelardo de la Espriella. Foto:X: @Rodrigo_Lara_De la Espriella, quien durante su campaña presidencial rechazó el respaldo de los partidos políticos por calificarlos como “los de siempre”, ahora requiere llegar a consensos. El exdirector de Cambio Radical y excandidato a la alcaldía de Bogotá empezará a trabajar en la aprobación de su Plan Nacional de Desarrollo 2026-2030, sus iniciativas de seguridad, en salud y económica..Y no sería una misión imposible, pues el Partido Conservador, ‘la U’ y buena parte del liberalismo lo apoyaron para la segunda vuelta presidencial. Eso sí, Lara advirtió en diálogo con este diario que no habrá transacciones oscuras con el Congreso, algo que prometió el gobierno Petro y no se cumplió. Pero, en principio, hay buen ambiente. No en vano, los expresidentes de Senado y Cámara, Iván Name y Andrés Calle, están presos por supuestamente recibir dineros para favorecer las reformas.Los analistas consideran que para esta primera fase habría consonancia entre Capitolio y Casa de Nariño y que los casi 13 millones de votos que tuvo en las urnas son el impulso a favor de sus propuestas legislativas.El analista Carlos Arias agrega que la oposición que se vio en el Congreso contra la agenda reformista del presidente saliente puede significar simpatía para el abogado.“En un principio preveo una relación armónica, dados el apoyo y el respaldo popular de De la Espriella en las elecciones. Además, muchos de los que hoy están en el Congreso tuvieron una posición de oposición al gobierno Petro”, comenta Arias.“La única bancada abiertamente de oposición es la del Pacto, que, aunque es mayoritaria, en términos de números no lo es en el Senado y no toma decisiones sola. Podría decirse que con los recientes apoyos anunciados y con los que le dieron su respaldo en campaña tiene ya el 50 por ciento del Congreso. Tendría que tender puentes con los que son más alineados con el centro para su gobernabilidad”, señala el analista Juan Sebastián Delgado.Desde el Pacto Histórico dicen que no será tan fácil y ya en varias reuniones se ha venido hablando de cuál será la estrategia de oposición que asumirán desde el 7 de agosto, cuando De la Espriella se mude a la Casa de Nariño. Aunque la bancada legislativa también presentará proyectos y está alistando una nueva reunión para definir su agenda, sí se va a concentrar en el control político.María José Pizarro, aunque ya no estará en el Congreso, dice que lo primero que harán será revisar en detalle los 90 decretos que expedirá el nuevo presidente para ver si hay o no que emprender demandas. “Hay que reaccionar a estos decretos, mirar qué implica la propuesta de seguridad, qué implica la aspersión con glifosato, qué implica que un gobierno responda más a Estados Unidos que a su gente. Mirar el fracking, la agresión a los ecosistemas”, indicó.Presidente Gustavo Petro y senador Iván Cepeda. Foto:Joel_GonzalezPor lo pronto, De la Espriella cuenta con amplio respaldo ciudadano y tanto su ministro del Interior como su vicepresidente, José Manuel Restrepo, jugarán un papel protagónico en el diálogo con los partidos tradicionales. Temas como seguridad ciudadana, fortalecimiento institucional, control del orden público cuentan con amplio respaldo en los partidos.“Este va a ser un Congreso con dos conceptos de país muy distintos. Y tocará hacer esfuerzos importantes para construir alianzas y sacar adelante la agenda legislativa con esos dos bloques”, comenta Gonzalo Araújo, socio y analista de Orza.La gobernabilidad de De la Espriella depende del éxito de los diálogos y el logro de consenso y del diálogo con las bancadas, especialmente en un Senado, le permitirá sacar adelante sus iniciativas y, por ahora, ese es el propósito del presidente electo, quien ha insistido en la unidad nacional.LAURA CATALINA PERALTA Redacción Política Sigue toda la información de Política en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.