NoticiaEL TIEMPO circuló con una edición extra previo al Colombia vs. Portugal Foto: EL TIEMPO27.06.2026 21:45 Actualizado: 27.06.2026 21:45

A 32 grados centígrados se derrite todo: el maquillaje, el peinado, el cuerpo que, sin hacer nada y sentado a la sombra, pierde agua en cantidades industriales.Lo único que parece resistir es la ilusión de los hinchas de la Selección Colombia, que nuevamente se hicieron locales en el Mundial 2026, muy lejos de las fronteras nacionales. LEA TAMBIÉN Con pelucas del Pibe que daban calor de solo verlas, muchos se sumaron a la fiesta desde muy temprano, aportando color a una fiesta enorme, que comenzó desde la mañana, a pesar de que las puertas se abrían solo cuatro horas antes del partido en el Hard Rock Stadium.EL TIEMPO circuló con una edición extra previo al Colombia vs. Portugal Foto:EL TIEMPOCon asadores, con carne y mazorcas y generosas dosis de aguardiente mientras se cocinaba el almuerzo, los hinchas fueron quemando el tiempo hasta que fue hora de la acción.EL TIEMPO, en la fiesta de la Selección en MiamiA ellos se sumó EL TIEMPO con una edición extra que circuló en Miami, miles de ejemplares que fueron pasando de mano en mano en las afueras del escenario, con toda la información previa del compromiso, los duelos para ver y el tan esperado encuentro entre James y Cristiano, amigos y rivales en el grupo K del Mundial. Se distribuyeron 5.000 ejemplares de este especial, en zonas como Hollywood Fan Fest, Downtown y algunos restaurantes.EL TIEMPO circuló con una edición extra previo al Colombia vs. Portugal Foto:EL TIEMPOY mientras el Pibe Valderrama entraba por la puerta de prensa, veloz, en chanclas y sin boleta, tal como había prometido hace unos años, sus imitaciones se multiplicaron en las inmediaciones del estadio, todos llenos de optimismo y sudorosos mientras hinchas de distintas nacionalidades les pedían fotos y los hacían famosos.Unos viven en Miami y no sufrieron más de la cuenta para venir a ver a Díaz, a James y, claro, a Cristiano Ronaldo.De Arizona vinieron el Pibe padre y el Pibe hijo, fascinados con la posibilidad de apoyar por primera vez en vivo al equipo nacional y emocionados con la predicción de los goles del número 7 de Colombia.Incluso hubo un grupo que llegó desde Barranquilla y se fundió en una gran camiseta de Colombia en la que entraban los cuatro. ¿Difícil? La logística de los viajes y la titánica tarea de conseguir las entradas desde el país, pero cada incomodidad está valiendo la pena.Pero la que, sin duda, está haciendo un sacrificio notable es Vanessa, con su hermosa panza de 30 semanas de embarazo, y Gabriel siendo ferviente hincha nacional, literalmente, desde el vientre materno.EL TIEMPO circuló con una edición extra previo al Colombia vs. Portugal Foto:EL TIEMPODe distintos rincones del país llegaron muchos, con sus niños y niñas y sus caras pintadas con la bandera tricolor, la sonrisa enorme de saber que estaban donde todos sus amigos quisieran estar, la consciencia total de ser unos privilegiados en un día en que se retaba, nada más y nada menos, que al inagotable Cristiano Ronaldo.Después estaban los amigos que llegaron a aguantar calor y tratar de aliviarlo con cerveza, dando cátedra de ambición al afirmar: “no es preguntar hasta dónde vamos a llegar en el Mundial, es decretar: el 19 en el estadio de Nueva Jersey estaremos jugando la final”, decía el jefe de la misión, mientras su amigo, hablando en letra cursiva por cuenta de la cerveza, preguntaba: ¿por qué no podemos pensar en que vamos a llegar a la final, por qué no?El hincha vive su propia fiesta, va sin preocupaciones por las puertas, sin prisa ubicando el puesto, sin otra angustia que el puesto más cercano de venta de cerveza y el baño más cercano a su ubicación.No sufre por el resultado contra Portugal porque ya ganaron estando en Miami, en el lugar del mundo donde unos 50 millones de sus paisanos querían estar.EL TIEMPO circuló con una edición extra previo al Colombia vs. Portugal Foto:EL TIEMPOLa fiesta del Mundial no tiene un solo protagonista que lo pase mal. Ni el calor intenso, ni la humedad, ni siquiera los costos de las entradas o de las comidas arruinan el momento. Una vez se puede entonar a todo pulmón el himno nacional a la distancia. La gratitud es todo lo que cabe el día del partido que todos querían ver.Jenny GámezEditora de DeportesMiami (EE. UU.)@JennyGámezA Sigue toda la información de Deportes en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.