La confirmación por parte de la Cámara de Acusación de la denominada Causa Bomberos volvió a poner en el tapete una investigación que expuso presuntas maniobras de corrupción vinculadas a habilitaciones comerciales, coimas y extorsiones en Córdoba. En diálogo con Perfil Córdoba, el fiscal Guillermo González repasó el estado del expediente, confirmó que la causa irá a juicio y aseguró que la pesquisa no sólo alcanzó a bomberos sino también a funcionarios municipales, policías, empresarios y comerciantes.

Sin embargo, González fue más allá, ya que en el contexto de la conmoción política generada por el femicidio de Agostina Vega y las irregularidades detectadas en el caso Wachitas, reflexionó sobre los límites de los organismos de control y dejó una definición que interpela al sistema institucional: “Quién controla al que controla sigue siendo uno de nuestros grandes problemas”.

-El femicidio de Agostina Vega volvió a poner bajo la lupa los controles sobre la noche cordobesa. También reactivó el recuerdo de la investigación conocida como la causa Bomberos. ¿Qué lectura hace de todo lo que está ocurriendo con el bar Wachitas y la nueva unidad mixta de control impulsada por el municipio?