La guerra de Ucrania ha devuelto al apellido Brezhnev a los titulares, pero esta vez la raz�n es una iron�a hist�rica. Anton Milaev (45), soldado ruso y bisnieto adoptivo del mandatario sovi�tico Leonid Brezhnev, decidi� sumarse a la invasi�n lanzada por Vladimir Putin, pero recientemente cay� en cautiverio ucraniano en la regi�n de Jers�n. No es descendiente biol�gico directo del viejo secretario general de la URSS: es nieto de Yevgueni Milaev, artista de circo y marido de Galina Brezhneva, la hija d�scola del l�der sovi�tico, que lo adopt� y lo crio como propio. Brezhnev fue el ucraniano que m�s mand� en la URSS y ahora su apellido es un trofeo de guerra para Kiev.En los a�os 60 el patriarca Brezhnev arrebat� el poder al irascible Nikita Jrushchov, cuya bisnieta este a�o tambi�n ha sufrido con la invasi�n de Ucrania: hace unos meses apareci� en la lista negra del r�gimen se�alada como "agente extranjero" por criticar la guerra. Otros nietos de la URSS observan desde el exilio.Hoy nadie sabe d�nde est� exactamente el breznevito que se adentr� en Ucrania. Su madre, Irina Kuznetsova, explic� al canal de Telegram Baza que el oto�o pasado Milaev, de 45 a�os, fue a la zona SVO (iniciales en ruso de Operaci�n Militar Especial, que es como el r�gimen de Putin califica la guerra), donde trabaj� como zapador. En noviembre dej� de comunicarse con sus familiares. Kuznetsova a�adi� que, varios meses despu�s, la familia supo de su paradero: Anton Milaev se encuentra actualmente detenido en territorio ucraniano. El 18 de junio, el asesor del ministro de Defensa de Ucrania, Serguei Sternenko, confirm� la captura de Milaev. No hay fecha de intercambio a la vista, pero s� esperanzas de volver a verlo pronto.Aristocracia sovi�ticaMilaev, como le ha pasado a tantos descendientes de la aristocracia sovi�tica, creci� bajo la sombra de un poder que se evapor� con el fin de la URSS. El poderoso Leonid Brezhnev, nacido en la regi�n de Dnipropetrovsk (actual Ucrania) en 1906, dirigi� la Uni�n Sovi�tica desde 1966 hasta 1982 en su etapa de mayor estancamiento. En su juventud, se identificaba como ucraniano, pero tras ascender en las filas del partido, se present� como ruso. A su manera, Brezhnev fue un producto de la Ucrania sovi�tica y seguramente jam�s imagin� que un descendiente suyo acudir�a a la llamada de la invasi�n de Ucrania y que ser�a detenido por las tropas de Kiev. Formado en metalurgia en la Ucrania postrrevolucionaria, Brezhnev construy� una red de funcionarios, t�cnicos y cuadros del partido que luego ser�a conocida como el clan de Dnipropetrovsk.La familia no hered� el imperio. Su hija Galina, c�lebre por sus esc�ndalos y sus matrimonios, termin� lejos del brillo oficial. Yuri, el hijo de Brezhnev, vivi� en la sombra. Andrei Brezhnev, nieto biol�gico del l�der, intent� convertir el apellido en capital pol�tico: milit� en el Partido Comunista ruso, luego en otra formaci�n llamada Rodina, hizo campa�as menores y muri� de un infarto en Crimea en 2018, a los 57 a�os. La prensa lo retrat� a�os antes como un comunista de champ�n, que irradiaba nostalgia sovi�tica pero se aferraba a sus negocios y a su tren de vida de �lite.Anton Milaev, nieto adoptivo de Leonid Brezhnev, se encuentra detenido en Kiev a la espera de que un intercambio de prisioneros lo devuelva a Rusia.AP/ REDESHoy el peque�o de los Brezhnev est� entre rejas ucranianas, mientras el nombre de su patriarca sigue viviendo en los chistes populares: dec�an que sus cejas eran "los bigotes de Stalin", pero en un nivel m�s alto, y sus incontables medallas inspiraron la broma de que necesitaba una operaci�n para ampliar el pecho.NINA JRUSHCHOVANina Jrushchova es bisnieta biol�gica de Nikita Jrushchov y nieta adoptiva. Su abuelo biol�gico fue Leonid Jruschov, hijo mayor de Nikita, muerto durante la Segunda Guerra Mundial. Nikita Jruschov adopt� a la hija de Leonid, Yulia, la madre de Nina. Hoy es una acad�mica ruso-estadounidense, profesora de Relaciones Internacionales en The New School, en Nueva York, y una de las voces rusas m�s visibles en la prensa occidental contra la deriva imperial de Putin, aunque tambi�n le gusta hablar contra las sanciones que castigan a los rusos que salen del pa�s. Su apellido le da una posici�n singular: es heredera de un l�der que denunci� a Stalin en 1956, y hoy habla p�blicamente contra Putin.Al igual que Nikita Jruschov denunci� los cr�menes de Stalin en 1956, su bisnieta, Nina Jrushcova se ha convertido en un cr�tica feroz de 'dictador' Putin.AP / EFEVive en Estados Unidos desde 1991 y trabaja en Nueva York, aunque incluso durante la guerra ha pasado estancias largas en un piso muy cerca del centro de Mosc�. Todo se le complic� el 13 de marzo de este a�o, cuando el Ministerio de Justicia ruso la incluy� en el registro de "agentes extranjeros". Mosc� la acusa de difundir "informaci�n falsa" sobre las autoridades rusas, oponerse a la "operaci�n militar especial" en Ucrania y participar en textos de otros "agentes extranjeros" viviendo fuera de Rusia. "Habr�a sido una negligencia por su parte no hacerlo tarde o temprano", comenta Nina sobre su se�alamiento estatal. Y explica lo ocurrido siempre con la misma met�fora: "Es una iron�a hist�rica, pero nada impactante. Cuando Stalin sube, Jrushchov baja".Para saber m�sSu desventura no es menor: las personas incluidas en la lista de agentes extranjeros est�n sujetas a onerosos requisitos burocr�ticos y a restricciones sobre sus ingresos en Rusia. Incluso est�n obligadas a incluir la etiqueta de "agente extranjero" en sus publicaciones en redes sociales o en cualquier otro texto que publiquen.La familia Gorbachov, por su parte, tambi�n ha acabado viviendo una versi�n menor, burguesa y amarga, de las desventuras de las viejas dinast�as sovi�ticas.vodka 'zelensky'Irina Virganskaya, la �nica hija del �ltimo l�der de la URSS, vive desde hace a�os en Alemania, en Baviera, lejos de la pol�tica rusa y ligada durante mucho tiempo al Gorbachov-Fond. Sus hijas, Ksenia y Anastasia, tambi�n se instalaron en Alemania. Ksenia dirige una empresa de vinos en Berl�n y en 2022 su negocio lleg� a promocionar el vodka Zelensky, con mensajes de apoyo a Ucrania. La propaganda rusa convirti� aquello en munici�n: las nietas del hombre al que muchos nacionalistas culpan de haber destruido la URSS aparec�an ahora asociadas, aunque fuera de forma indirecta y comercial, a una marca con el nombre del presidente ucraniano. No hay pruebas de que la familia fabricase ese vodka, pero s� de que lo vendi� y se us� para expresar apoyo a Ucrania.Leonid Brezhnev.El destino familiar completa la par�bola. Gorbachov muri� en Mosc� en 2022, con la guerra ya lanzada contra Ucrania, pero sin el reconocimiento pleno del Estado ruso. Putin no fue al funeral y el Kremlin le neg� la pompa reservada a otros dirigentes. Junto al f�retro estaban Irina y las nietas: una familia que hab�a pertenecido al centro del poder sovi�tico y que ahora miraba desde el margen c�mo la Rusia de Putin enterraba, casi con fastidio, al hombre que abri� las puertas del sistema. Si los descendientes de Brezhnev aparecen hoy entre cautiverios, litigios y ruinas del viejo privilegio, los de Gorbachov viven otra ca�da: la de un apellido convertido en reproche patri�tico, confinado en un autoexilio europeo y blanco f�cil de la propaganda.Nikita Jruschov.La guerra ha sacudido las hojas del �rbol geneal�gico de la URSS. Hoy Nina Jrushchova es un Pepito Grillo en la lista negra. Irina, una custodia de la memoria desde la lejan�a alemana. Y el �ltimo Brezhnev espera un intercambio para escapar de la tierra de su ancestro y volver a su patria invasora.Yakov Dzhugashvili, bisnieto de Stalin, vive en Mosc� como un ciudadano m�s, aunque su apellido pesa. Artista formado en el Reino Unido, Yakov es una figura contradictoria: defiende a su bisabuelo, rechaza el t�rmino "dictador" y sostiene que su liderazgo fue colectivo. Lejos de la pol�tica convencional, abraza teor�as conspirativas, afirmando que Putin est� muerto y es interpretado por actores. Sobre la guerra actual, declar� a este peri�dico en 2023 que Stalin nunca la habr�a aprobado. Entre el arte y el estigma, Yakov es el heredero de un legado complejo que a�n visita una vez al a�o para dejar flores ante la tumba de quien muchos temieron y pocos comprenden.