ExterioresEl servicio exterior denuncia el limbo legal de c�nyuges e hijos en algunas regionesEl ministro de Asuntos Exteriores, Jos� Manuel Albares.EFEActualizado Domingo,
junio
02:52Audio generado con IA"El problema lo tenemos nosotros, por haber sido un servicio demasiado disciplinado y conformista con las normas". El c�nsul general en C�rdoba (Argentina), Alejandro Alvargonz�lez, concluye eso en una conversaci�n con EL MUNDO, en la que denuncia el limbo en el que ha quedado su mujer, actualmente sin derecho a asistencia sanitaria ni en Argentina ni en Espa�a por acompa�arlo en el extranjero. �El desencadenante? La jubilaci�n.Alvargonz�lez tiene una dilatada experiencia como diplom�tico. Dentro de la carrera, ha sido embajador en Per�, en Bosnia o secretario general de Pol�tica de Defensa en Espa�a. A todos esos destinos ha acudido con el apoyo de su mujer, que ha trabajado durante 20 a�os como aut�noma. Este a�o se jubil� y solicit� su pensi�n de 793 euros. Semanas despu�s tuvo una dolencia y, cuando acudi� a un hospital en Argentina, le explicaron que su tarjeta sanitaria no funcionaba.Tras hacer averiguaciones, Muface hab�a decidido darle de baja del seguro de su marido al considerar que, al cobrar una jubilaci�n en Espa�a, deb�a depender del ServicioNacional de Seguridad Social para tener cobertura sanitaria. Sin embargo, como figura como residente en Argentina, no tiene derecho a tarjeta sanitaria en Espa�a, y en la Pampa est� descubierta si tiene una urgencia, pues ninguno de los cuatro seguros grandes de Espa�a aceptan a una se�ora "ex novo" mayor de 60, y un quinto, que ha aceptado estudiar su propuesta, "pide precios desorbitados", explica.Inconformista con la situaci�n, Alvargonz�lez comenz� a indagar, convencido que la legislaci�n le ampara, pues, seg�n el art�culo 59 de la Ley de Acci�n y Servicio Exterior del Estado, "el gobierno establecer� las condiciones para que los familiares puedan acompa�ar a los funcionarios destinados al exterior" y en su p�rrafo cuarto establece que "los funcionarios de la Administraci�n General del Estado destinados en el extranjero y sus beneficiarios tendr�n derecho a que se les facilite el acceso a una cobertura sanitaria similar a la que tendr�an de estar prestando sus servicios en territorio espa�ol".El silencio del Ministerio de Asuntos Exteriores, que de momento no encuentra una soluci�n para su familia, le llev� a dirigirse al Defensor del Pueblo, a quien envi� una carta hace unas semanas. Pero la decisi�n de hacer p�blico su caso ha inquietado a otros diplom�ticos, que se ven en la misma situaci�n y temen que sus c�nyuges vayan a perder el derecho sanitario en el exterior. "Yo no podr�a ocupar en esta situaci�n una plaza en Estados Unidos, donde la sanidad es inasumible", recuerda.Este caso ha llevado a la Asociaci�n de Diplom�ticos Espa�oles a expresar su preocupaci�n en una carta, ya que, adem�s del problema de coberturas sanitarias, aseguran que se producen dos cosas igual de graves. "En el Gabinete m�dico del ministerio no est�n vacunando a los hijos de funcionarios destinados al exterior de enfermedades tropicales y respecto al gabinete psicol�gico, hace meses que no hay disponibilidad de asistencia psicol�gica en el servicio m�dico de servicios centrales".










