Productores entregaron los primeros cafés varietales para competir en la edición 30 del Best of Panama, que reunirá 104 lotes de alta gama. CortesíaBoquete en la provincia de Chiriquí volvió a convertirse en el punto de partida de la élite mundial del café. Con la recepción de 33 lotes de la categoría Varietales, inició oficialmente la edición número 30 del Best of Panama 2026, la competencia que durante tres décadas ha colocado a los cafés panameños en la cima del mercado internacional de especialidad y que el año pasado volvió a romper récords mundiales en precio, puntaje y ventas.La nueva edición arranca con un ingrediente adicional: más controles, menos volumen y una apuesta por proteger la identidad genética de los cafés que compiten. PUBLICIDADEn total, este año participarán 104 lotes distribuidos en tres categorías: 33 de Varietales, 36 de Geisha Lavado y 35 de Geisha Natural. La Cata Nacional se realizará del 20 al 24 de julio, mientras que la Cata Internacional está prevista del 28 de julio al 1 de agosto, con jueces de los cinco continentes.El Best of Panama no es una competencia cualquiera. Es la vitrina donde pequeños lotes producidos en las montañas de Chiriquí pueden terminar en manos de compradores de Asia, Medio Oriente, Europa y Norteamérica por precios que parecen más cercanos al mercado del arte que al de una bebida cotidiana. PUBLICIDADDaniel Peterson, vicepresidente de la SCAP, explicó que los cafés varietales serán sometidos a pruebas genéticas para verificar que no contengan grano Geisha. CortesíaEn 2025, un lote Geisha Lavado de Hacienda La Esmeralda alcanzó los $30,204 por kilogramo en la subasta electrónica, un récord mundial para café verde. El lote, de 20 kilogramos, fue adquirido por Julith Coffee, de Dubái, por un total de $604,080.Ese resultado elevó aún más la presión sobre la edición 2026. La Asociación de Cafés Especiales de Panamá (SCAP), organizadora del certamen, decidió reforzar los controles en la categoría Varietales, donde los lotes no podrán contener ningún porcentaje de grano Geisha. Para verificarlo, las muestras serán enviadas a un laboratorio en Europa, donde se realizará una evaluación genética que permitirá conocer el ADN de cada café.PUBLICIDADDaniel Peterson, vicepresidente de la SCAP, explicó que por esa razón los varietales fueron recibidos dos semanas antes que los Geishas. El objetivo es completar los análisis antes de las catas nacional e internacional y asegurar que cada café compita en la categoría correcta.“Este año hemos decidido recibir los varietales dos semanas antes de la recepción de los Geishas porque se les hace una evaluación genética. Todos los varietales entregados son enviados a un laboratorio que puede decir, a partir del ADN, si la variedad tiene algo de otra variedad por accidente. En ese caso, el café no puede proceder”, señaló Daniel Peterson.PUBLICIDADLas muestras de los cafés varietales serán enviadas a un laboratorio en Europa para pruebas de ADN, con el fin de verificar su pureza genética y descartar presencia de grano Geisha. CortesíaLa medida busca blindar una categoría que gana importancia dentro del certamen. Aunque el Geisha panameño sigue siendo la estrella global, los productores también están interesados en explorar otras variedades capaces de expresar perfiles únicos en los suelos y microclimas del país.Peterson lo resume como una defensa del terroir panameño, es decir, la combinación de suelo, altura, clima, humedad y manejo agrícola que le da a cada café un perfil propio. “Esperamos mantener el terroir con variedades que puedan expresar sabores únicos, puros, no alterados, y que los consumidores sigan asociando a Panamá con excelencia en café”, dijo. PUBLICIDADTambién destacó que esta categoría permite probar nuevas variedades que, cultivadas en Panamá, podrían desarrollar sabores distintos a los obtenidos en otros países.El inicio de la competencia ocurre, sin embargo, en un año complejo para la producción. Las condiciones climáticas del último ciclo redujeron la disponibilidad de café de alta gama. Por eso, la SCAP modificó el reglamento y estableció que cada lote tendrá un peso de 30 kilogramos. De esa cantidad, 15 kilogramos irán a la subasta electrónica y el resto se utilizará como muestra para el proceso de evaluación.Los productores participantes destacaron que la menor cosecha obligó este año a realizar una selección más rigurosa de los cafés presentados al certamen. EFE/Bienvenido Velasco