Actualizado S�bado,
junio
00:09La llegada del verano y el aumento de la actividad en playas, ciudades y principales enclaves tur�sticos vuelven a situar el foco sobre uno de los grandes problemas del comercio espa�ol, el incremento de los hurtos en establecimientos que acompa�a a los meses de mayor afluencia y consumo. No en vano, el periodo estival concentra ya el 27% del total de los robos anuales y se ha consolidado como uno de los momentos m�s delicados para el sector.El impacto econ�mico de esta problem�tica es significativo y se intensifica en un contexto de elevada presi�n tur�stica y comercial. Seg�n el Bar�metro del Hurto en la Distribuci�n Comercial elaborado por Checkpoint Systems, las p�rdidas derivadas de la llamada p�rdida desconocida alcanzar�n cerca de 760,5 millones de euros entre junio y septiembre en el comercio espa�ol, lo que supone alrededor de dos millones de euros al d�a en plena campa�a estival.Este impacto se produce en un escenario de elevada presi�n tur�stica que, seg�n las previsiones del sector, se mantendr� especialmente alto en los pr�ximos ejercicios. Distintos organismos coinciden en que el turismo en Espa�a seguir� mostrando una demanda muy elevada y cercana a niveles r�cord, en un contexto en el que no existe una �nica cifra oficial cerrada de llegadas, pero s� una tendencia clara de crecimiento sostenido.En este sentido, las estimaciones apuntan a un turismo internacional estable, apoyado en el aumento de la capacidad a�rea y en el posicionamiento de Espa�a como destino de alta demanda, aunque con un crecimiento m�s moderado que en etapas anteriores. M�s que un fuerte incremento en el n�mero de viajeros, el sector anticipa que el avance vendr� impulsado por un mayor gasto por turista, con un crecimiento del PIB tur�stico en torno al 2,4% en 2026, seg�n Exceltur. Como referencia, en el verano de 2025 llegaron a Espa�a alrededor de 33,8 millones de turistas extranjeros, una cifra que sirve de base para proyectar un comportamiento similar, con estimaciones que sit�an las llegadas estivales entre los 34 y 37 millones de visitantes internacionales.En este escenario de elevada actividad, las aglomeraciones en tiendas, supermercados y zonas de ocio, unidas al notable incremento de visitantes en los principales destinos tur�sticos y costeros, generan un entorno especialmente propicio para la actuaci�n tanto de delincuentes habituales como de bandas organizadas, que aprovechan el mayor tr�nsito de consumidores y la dificultad de control en los puntos de venta para actuar con mayor facilidad.Adem�s, los robos responden a patrones muy definidos que var�an seg�n la temporada y la zona geogr�fica. En verano, los productos m�s sustra�dos son las cremas solares, seguidas de las bebidas alcoh�licas, los productos ib�ricos, los ahumados como el salm�n y el aceite, todos ellos art�culos de alta demanda en estos meses.Por regiones, el estudio refleja diferencias claras en los h�bitos de hurto. En el norte de Espa�a destacan especialmente las bebidas alcoh�licas, los mariscos y los embutidos, mientras que en el interior predominan las conservas, el aceite y las bebidas alcoh�licas. En el sur, los robos se concentran sobre todo en cremas solares, bebidas alcoh�licas y pescado fresco, y en la zona de levante e islas llaman especialmente la atenci�n los preservativos y las cremas solares, muy ligados al turismo de costa.En paralelo, el fen�meno no solo se refleja en el volumen de robos, sino tambi�n en la percepci�n del sector, ya que el 65% de las empresas de distribuci�n afirma haber registrado un aumento de los hurtos externos en el �ltimo a�o, lo que evidencia una presi�n creciente sobre la actividad comercial en un contexto de mayor afluencia de clientes.A esta situaci�n se suma un aumento de la conflictividad en el punto de venta, con un 74% de los encuestados que advierte de un incremento de la agresividad verbal o f�sica hacia el personal de tienda, un factor que a�ade complejidad a la gesti�n diaria de los establecimientos durante los meses de mayor actividad.El perfil de los infractores tambi�n ayuda a dimensionar el problema, ya que el estudio se�ala que alrededor del 35% de los hurtos ser�an cometidos por bandas organizadas, mientras que m�s de la mitad corresponder�a a delincuentes multirreincidentes, lo que refleja un patr�n de actuaci�n sostenido y cada vez m�s profesionalizado dentro del sector de la distribuci�n comercial.














