Actualizado Viernes,

junio

22:39Corinna Larsen (62) fue el nombre m�s cotizado de la alta sociedad europea. Conquistarla parec�a un trofeo para aquellos que coincid�an con la enigm�tica rubia de origen dan�s en cacer�as en el coraz�n de Europa. Consciente de que gustaba, la entonces empresaria aprovech� su belleza para entablar relaciones con hombres desprendidos que la colmaban de regalos. Presentes que, una vez cortada la relaci�n, vend�a para conseguir un dinero. Lo hizo por �ltima vez hace unas semanas, cuando la casa de subastas Bonhams sac� al a venta unos lotes de una "distinguida dama europea". Eran las joyas que le hab�a regalado el ReyJuan Carlos durante sus a�os de amor, por los que se agenci� unos 800.000 euros. Pero no es la primera vez que esto sucede.Tres relaciones p�blicas han marcado la vida de Larsen -hubo otras, pero no han trascendido y sus personajes, alg�nos, han fallecido-. La primera fue la que la uni� en matrimonio con el estadounidense Philip Adkins, padre de su primera hija y persona con la que accedi� al mundo de la caza en Europa. Una semana despu�s de su divorcio, en 1995, Corinna se deshizo del anillo de compromiso que le hab�a regalado el empresario experto en rifles, una joya con un diamante "impecable" de cinco quilates. No lo guard� para su primog�nita, tampoco lo devolvi�. "Tiene un coraz�n de hielo, no le importa deshacerse de las joyas, lo ha hecho siempre", cuenta a este peri�dico una fuente consultada.Su segundo marido fue el arist�crata alem�n Casimir zu Sayn Wittgenstein, padre de su segundo hijo, Alexander, y con quien mantuvo una tormentosa uni�n que termin� con un divorcio igual de complicado en 2005. Seg�n la misma fuente, la ex princesa lleg� a "denunciar a Casimir, a quien acus� de haber asaltado su piso para quedarse con las joyas". Un episodio oscuro que no se lleg� a esclarecer nunca. Tiempo despu�s vino una segunda denuncia por allanamiento de morada, despu�s de que asegurara que el director del Centro Nacional de Inteligencia espa�ol hab�a enviado agentes a su despacho de M�naco en busca de pruebas y documentos.Para saber m�sCorona. Qui�n es qui�n en el esc�ndalo de Juan Carlos I y Corinna LarsenRedacci�n: