Corinna Larsen (Fráncfort, 62 años), la mujer que causó una de las mayores crisis de la monarquía española en el último siglo por su relación con el rey Juan Carlos I, se ha deshecho de algunos de los valiosos regalos que el Emérito le hizo durante los cinco años que estuvieron juntos. Larsen vendió el pasado jueves 11 de junio en la prestigiosa casa de subastas inglesa Bonhams joyas que fueron un obsequio del padre de Felipe VI y otras del sultán de Omán, a quien conoció a través de su expareja. La empresa de subastas no mencionaba el nombre de Larsen en el catálogo, pero el investigador y experto en joyas de la realeza David Rato ha sido quien ha revelado la identidad de la “distinguida lady europea” —como la llaman en Bonhams— que ha decidido deshacerse de estas piezas con un alto valor económico. Con esta venta, la alemana ha recaudado más de 800.000 euros por unas joyas que en su día se llegaron a valorar en más de dos millones de euros. En concreto, fueron dos las piezas que pusieron en sobreaviso a Rato, según recoge La Razón: una pulsera de diamantes y un anillo con un diamante de más de ocho quilates y medio de la joyería madrileña Aldao. La primera de las joyas fue la que Larsen lució en la famosa portada de ¡Hola! de febrero de 2013, una entrevista en la que habló de su relación con el rey Juan Carlos I y su vinculación con España. Es un diseño con 11 piedras en talla baguette y de diferente tamaño. El precio ha superado los 170.000 euros en la subasta, tal y como explican desde la web de la firma. Además, se ha vendido junto a unos “pendientes sin firmar y convertidos a partir de eslabones de la pulsera”. Los pendientes a juego han alcanzado los 147.000 euros. La segunda pieza que hizo sospechar a Rato fue el anillo, también de Aldao. Según reveló en noviembre de 2022 la propia Larsen en su podcast, fue el regalo que recibió del exmonarca en una pedida de mano secreta. “El rey me regaló un anillo de compromiso gigantesco, más simbólico que vinculante. Se lo enseñaba orgulloso a sus amigos”, afirmó. Aunque en su momento se valoró en más de un millón de euros, se ha subastado por solo 120.000 euros. Pero ninguna de estas joyas ha sido la que ha alcanzado el precio más alto de la subasta. La pieza, que también es de Aldao, es un anillo que destaca por un zafiro de Birmania de más de 14 quilates que está rodeado por diamantes. El comprador se ha hecho con él por 280.000 euros. En la subasta también se puso a la venta un lote de regalos del sultán de Omán a Corinna Larsen, fechados en febrero de 2012. Formado por un collar, una pulsera, un anillo y unos pendientes, Bonhams describe su diseño como un “colorido plumaje de pavo real, engastado en su totalidad con granates de talla circular y diamantes de talla brillante; decorado en la parte frontal con amatistas y zafiros amarillos en forma de pera, realzado con diamantes negros y zafiros de colores variados de talla circular”. El conjunto no fue adjudicado a ningún comprador —el precio de salida se fijó entre 70.000 y 90.000 euros—. Siempre se ha dicho que Ansorena era el fabricante oficial de las joyas de la Casa Real, pero Juan Carlos I también confiaba sus encargos a Aldao. En 2011, tal y como reveló el libro King Corp, el imperio nunca contado del Rey Juan Carlos, compró dos esmeraldas valoradas en 250.000 euros para convencer a Larsen para que volviese con él. Estas, finalmente, se extraviaron. “Aldao es una joyería histórica de Madrid, fundada en 1911, que a lo largo de su trayectoria ha creado numerosas piezas para varios miembros de la Familia Real española“, recuerda Rato en el citado medio. Por ejemplo, los pendientes de diamantes que regalaron los entonces Reyes a Letizia por su compromiso con Felipe de Borbón. Desde hace una década, la expareja mantiene una soterrada contienda judicial. Juan Carlos I demandó a la consultora alemana por presunto fraude, reclamando 70 millones de euros. La batalla por el dinero que Juan Carlos I donó a Larsen en 2012 de manera “irrevocable” concluyó hace años con ella como ganadora. “¿Por qué le entregó Juan Carlos I esos 65 millones?”, preguntó el fiscal Yves Bertossa a Larsen durante la investigación por blanqueo de capitales que abrió contra ella y que finalmente archivó. “Me ofreció ese dinero por gratitud y por amor”, respondió. “En 2012 nuestra cliente recibió un regalo no solicitado del rey emérito, quien lo describió como una forma de donación para ella y para su hijo, con los cuales se había encariñado. Había pasado varios años de mala salud, durante los cuales nuestra cliente lo cuidó”, justificó a EL PAÍS su abogado Robin Ratmell.
Corinna Larsen vende joyas que le regaló el rey Juan Carlos I en una subasta
Descrita en el catálogo de la casa Bonhams como una “distinguida lady europea”, la pulsera y pendientes a juego con los que posó para la revista ‘¡Hola!’ en 2013 han alcanzado en la puja los 170.000 euros y 147.000 euros, respectivamente















