Viejos liderazgos políticos encabezan la “nueva” oferta partidista en México: el partido PAZ y Somos México. El primero ha dicho que busca una relación totalmente cordial con el proyecto de la Cuarta Transformación, y el otro se anuncia como un opositor frontal al Gobierno encabezado por Morena. Los dos partidos irrumpen en el escenario electoral de 2027 con emblemas, nombres, colores y algunos rostros novedosos, pero entre sus promotores destacan viejos operadores e intereses que ya han vivido en el sistema político mexicano desde hace décadas. Los partidos autorizados el jueves por el Instituto Nacional Electoral (INE) tendrán acceso a las prerrogativas de ley: financiamiento público por 73,6 millones de pesos para actividades ordinarias entre julio y diciembre de este año; más de 4 millones de pesos para proyectos específicos relacionados con la promoción política de las mujeres; 9,2 millones de pesos para franquicia postal, tiempos en radio y televisión y la posibilidad de registrar candidatos en las elecciones federales y locales del próximo año. Su acceso al sistema de partidos implicó el registro de estatutos, declaración de principios y programa de acción, y cumplir con dos requisitos: afiliar a más de 256.000 militantes y llevar a cabo al menos 200 asambleas en los 300 distritos del país. Aunque estuvieron un año haciendo movilizaciones en todo el país para cumplir esos requisitos, apenas se están dando a conocer ante la ciudadanía.Paz, el nuevo PESLa organización más fuerte se llama Construyendo Sociedades de Paz, que pidió el registro bajo la denominación de Partido PAZ. La agrupación inició el proceso con un logotipo con las siglas CSP, que también corresponden a las iniciales de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. Ella se inconformó ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, que en febrero prohibió el uso partidista de sus iniciales. El PAZ es, en realidad, la tercera versión del PES, una fuerza política que apareció en la boleta electoral de 2015 y 2018 como Partido Encuentro Social y en la de 2021 como Partido Encuentro Solidario. La organización surgió en Baja California en el año 2001 bajo la dirección de Hugo Éric Flores, quien tiene una larga trayectoria como legislador y funcionario público, y actualmente es diputado federal en la bancada de Morena. Flores es reconocido como “líder moral” de esta fuerza política, y ahora busca heredar el partido a su hijo, Hugo Andrés Flores Mata, un joven que fue presentado como parte de la dirigencia este viernes.Ligado a la iglesia evangélica, el PAZ es dirigido formalmente por Armando González Esccoto, un político cercano y suplente de Hugo Éric Flores en el Congreso. Además de él, sus líderes visibles son el exdiputado del PES Gonzalo Guízar y Nancy Toriz, quienes han comparecido ante la prensa un día después de obtener su registro para celebrar que, por tercera vez, estarán en la boleta electoral.Los dirigentes de PAZ no niegan sus simpatías con el proyecto de la 4T y con la presidenta Claudia Sheinbaum, aunque por ser un nuevo partido no podrán sumarse formalmente a la coalición Morena-PVEM-PT en 2027. “Buscamos una relación totalmente cordial”, ha dicho Gonzalo Guízar al preguntarle cómo será su trato con el Gobierno. La nueva dirigencia, en la que destaca la presencia del hijo del “líder moral”, niega que vayan a ser un partido satélite de Morena, y defienden que el PES existe desde hace 25 años, mucho antes de que naciera el partido guinda.En 2017, el PES buscó al futbolista Cuauhtémoc Blanco, quien era presidente municipal de Cuernavaca, para ofrecerle la candidatura a gobernador de Morelos. Y, en 2018, Hugo Éric Flores se acercó a Andrés Manuel López Obrador para crear una alianza Morena-PES en el Estado. Blanco se convirtió en gobernador y Flores en delegado de programas del Bienestar en Morelos.Aunque el PES fue parte de la coalición que postuló a López Obrador a la Presidencia, perdió el registro en 2018, debido a que no obtuvo por sí mismo el 3% de la votación nacional. En 2020 volvió a obtener autorización para participar en los comicios de 2021, pero se quedó a 20.000 votos del 3% mínimo para sostenerse. Sus votantes fluctúan entre 1,2 y 1,5 millones de personas, y actualmente tienen 10 diputados federales, seis senadores y registro como partido local en 14 entidades. Somos, el partido de la marea rosaEl partido Somos México tiene sus antecedentes en las movilizaciones de ciudadanos que, en noviembre de 2022 y febrero de 2023, se activaron en contra de las reformas electorales de Andrés Manuel López Obrador y en defensa de la integridad electoral bajo el lema “el INE no se toca”. Movilizaciones que fueron conocidas como “la marea rosa” y cuyos promotores respaldaron la candidatura presidencial de Xóchitl Gálvez en las elecciones de 2024. Somos es dirigido formalmente por Guadalupe Acosta Naranjo, exlíder del PRD, y su vocero principal es Emilio Álvarez Icaza, exsenador del PAN-PRD y expresidente de la Comisión de Derechos Humanos de Ciudad de México. En su estructura confluyen personajes que hicieron carrera política en el PAN, como Gustavo Madero; el PRI, como Enrique de la Madrid; el PRD, como Fernando Belaunzarán y Amado Avendaño, y del PT, como la excandidata presidencial Cecilia Soto.Uno de sus principales apoyos proviene de la confluencia de exfuncionarios electorales vinculados con Lorenzo Córdova, expresidente del INE, que han llevado a la organización su experiencia técnica en la materia: Edmundo Jacobo, Carlos Ferrer, Roberto Heycher Cardiel y René Miranda, exintegrantes de la Junta General Ejecutiva del INE, son solo algunos de ellos.Somos México integró en su consejo consultivo a activistas ciudadanos, periodistas, políticos en retiro, ex ministros de la Corte y ex funcionarios electorales, como Adrián Lebarón, Adriana Pérez Cañedo, Agustín Basave, Arturo Sarukhán, Beatriz Pagés, Carlos Medina Plascencia, Carlos Navarrete, Cecilia Flores, Clara Jusidman, Consuelo Sáizar, Diego Valadés, Demetrio Sodi, Ernesto Ruffo, Javier Láynez, José Ramón Cossío, Jorge Castañeda, Lorenzo Córdova, Lourdes Morales, Manuel Clouthier, María Amparo Casar, Maricarmen Alanís, Roger Bartra, Rogelio Gómez Hermosillo, Rubén Aguilar, entre muchos otros. También está vinculada a organizaciones financiadas por el empresario Claudio X. González, como Sociedad Civil México y UNIDOS. En sus posicionamientos posteriores a la obtención del registro, el nuevo partido ha dejado ver que su oposición será frontal al gobierno morenista. “Nos vamos a enfrentar a un régimen de delincuentes, de antidemócratas, de gente a la que no le importa el país”, ha dicho Acosta Naranjo en un discurso pronunciado la noche del jueves, luego de que el INE aprobara su registro. En la recta final del proceso, el partido de la marea rosa ha enfrentado un último escollo: la iniciativa de la consejera Norma Irene de la Cruz, presidenta de la Comisión de Prerrogativas y Partidos Políticos del INE, para prohibirles usar el nombre con el que han trabajado durante más de un año, el color rosa y el emblema Somos Mx. La intención de modificar estos elementos identitarios apareció en el proyecto de resolución propuesto por la comisión, fue rechazado por cinco consejeros, pero se aprobó con los seis del bloque ligado al oficialismo: Guadalupe Taddei, Jorge Montaño, Norma Irene la Cruz, y los tres nuevos consejeros nombrados por Morena en el Congreso el pasado mes de abril: Arturo Chávez, Blanca Cruz y Frida Gómez. La dirigencia de Somos ha anunciado que impugnará esta resolución del INE ante el Tribunal Electoral, para poder usar su nombre, color y emblema originales.
Nacen dos nuevos partidos en México: PAZ ofrece cordialidad a Morena y Somos, oposición total
Cada uno de los dos nuevos partidos que obtuvieron su registro recibirá alrededor de 80 millones de pesos en prerrogativas durante el segundo semestre de este año











