El Instituto Nacional Electoral autorizó el registro de dos nuevos partidos políticos, que en 2027 se sumarán a los seis que existen actualmente. Tras un largo proceso que incluyó la afiliación de 256.000 militantes y la organización de 200 asambleas distritales, las agrupaciones que fueron autorizadas son Partido Paz y Somos México, aunque en el último caso les ordenó cambiar su denominación, color y emblema. Los consejeros rechazaron los registros de tres asociaciones: México Tiene Vida, Que Siga la Democracia e Inclusión y Empatía para Todos. En la recta final del proceso, el Consejo General del INE analizó cinco solicitudes de registro, dos de las cuales correspondían a agrupaciones afines al oficialismo: Partido Paz, que es la tercera versión del Partido Encuentro Social (PES) y fue aliado de Morena en 2018 y 2021, y Que Siga la Democracia, un grupo fundado por morenistas en el sexenio pasado para colaborar en la promoción de una consulta de revocación de mandato de Andrés Manuel López Obrador, ideada por el régimen para confirmar la popularidad del entonces presidente. De esas dos, el INE aprobó a Partido Paz, pero negó el registro a Que Siga la Democracia. Otras dos agrupaciones que solicitaban el registro son opositoras al Gobierno actual: México Tiene Vida, que actualmente es un partido local de Nuevo León con posturas ultraconservadoras, y Somos México, conformado por exdirigentes del PAN, PRD y PRI, exfuncionarios electorales y dirigentes de organizaciones sociales que se aglutinaron en un movimiento conocido como marea rosa. En estos casos, los consejeros electorales autorizaron a Somos, pero rechazaron a México Tiene Vida y, de paso, a una quinta asociación denominada Inclusión y Empatía para Todos, que ni siquiera cumplió los requisitos básicos para obtener el registro.La autorización de los dos registros no estuvo exenta de polémica, comenzando por las impugnaciones de Morena para tratar de restar afiliados a las organizaciones y entorpecer el cumplimiento de los requisitos constitucionales para convertirse en partidos. Además, horas antes de que se discutiera el punto en el Consejo General del INE, las áreas técnicas del instituto dieron a conocer un documento de la Unidad de Inteligencia Financiera con supuesta información delicada en torno a uno de los solicitantes. Esto dividió al Consejo, cuyos integrantes se quejaron de que la presidenta del INE, Guadalupe Taddei, no compartiera a tiempo dicha información con las 11 consejerías.El rechazo al partido de ultraderecha México Tiene Vida y al satélite de Morena denominado Que Siga la Democracia fue decidido por el bloque conformado por la consejera presidenta Guadalupe Taddei; sus consejeros más leales, Jorge Montaño y Norma Irene de la Cruz, y los nuevos integrantes del INE recién electos en la Cámara de Diputados: Blanca Cruz, Frida Gómez y Arturo Chávez. Este bloque de seis, al que se sumó el consejero Uc-kib Espadas en la votación de Que Siga la Democracia, cerró el paso a esos dos nuevos partidos argumentando irregularidades en su financiamiento, violaciones graves a la ley en la afiliación de militantes y participación de ministros de culto en sus asambleas.El INE detectó la participación de ministros de culto en al menos 58 asambleas distritales de México Tiene Vida, por lo que la consejera Frida Gómez Puga propuso negarle el registro. Este partido tuvo un extraño comportamiento durante 2025, el año en el que los promotores de nuevos partidos se lanzaron a afiliar personas y realizar asambleas. Permaneció inactivo más de diez meses y, en unas cuantas semanas, afilió a 296.181 personas y realizó 233 asambleas. Su éxito repentino no sólo levantó sospechas sobre los patrocinadores reales de la organización, sino que la convirtió en la más sancionada por el INE, tanto por faltas en su financiamiento, como por comportamientos indebidos, como el intento de sobornar a una funcionaria del INE para acreditar una asamblea distrital.En el caso de Que Siga la Democracia, grupo afín a Morena dirigido por el empresario Édgar Garza Ancira, y fundado por la diputada morenista Gabriela Jiménez, las consejeras Frida Gómez y Norma Irene de la Cruz argumentaron irregularidades en su financiamiento -algunas de las cuales fueron enviadas de último momento por la Unidad de Inteligencia Financiera- y faltas en su proceso de afiliación.Además, el INE decidió -por mayoría de votos- que el partido Somos México deberá cambiar los colores y siglas de su emblema, dejar de usar la denominación con la que ha venido trabajando desde 2025, el color rosa y las letras Mx, y proponer nuevos elementos identitarios antes del 31 de agosto. “Este Consejo General determina que la denominación Somos México no constituye una expresión neutral, sino una composición de palabras con carga semántica y pragmática que transmite al electorado una idea de pertenencia o vinculación entre el instituto político y la totalidad de la nación mexicana“, se argumenta en la resolución, que será impugnada por Somos ante el Tribunal Electoral.La llegada de Paz y Somos en el sistema político no implica un gasto adicional de recursos públicos, pues los nuevos partidos participarán del reparto de una bolsa de prerrogativas que se calcula anualmente sin importar cuántos jugadores haya. Los nuevos partidos recibirán financiamiento público desde el mes de julio, accederán a tiempos en radio y televisión, franquicia postal y telegráfica y la posibilidad de participar en las elecciones federales y locales de 2027, pero tendrán que ir solos en la boleta, sin alianzas con partidos mayoritarios. Para llegar a las presidenciales de 2030, deberán obtener al menos el 3% de la votación nacional en la elección de diputados federales del próximo año.