El Ministerio de Salud reporta 23 mil 425 casos de sarampión en Guatemala al 16 de junio, de los que tres de cada 10 han sido confirmados con una prueba de laboratorio. Las muertes continúan en 22 casos.
Los registros oficiales indican que el 94.1% de las personas se ha recuperado y que solo el 17.3% necesitó hospitalización al presentar cuadros de gravedad.
Infectarse de sarampión conlleva riesgos y complicaciones, como neumonía, otitis media, encefalitis y la muerte. Pero hay un efecto más: la amnesia inmunológica. El sistema inmune puede olvidar cómo hacer frente a las infecciones.
De acuerdo con el Ministerio de Salud, el organismo guarda información sobre enfermedades previas y vacunas recibidas. Esto le permite responder con mayor eficacia ante futuras infecciones. Pero el virus del sarampión puede dañar parte de esa memoria inmunológica y reducir temporalmente la capacidad de protección adquirida a lo largo de la vida.
Como efecto, después de superar la enfermedad aguda, una persona puede tener mayor susceptibilidad a otros virus y bacterias, y esto puede durar meses o incluso años.











