El bloque de medidas adoptadas el pasado marzo con motivo del conflicto entre Estados Unidos e Irán ha tenido un impacto presupuestario de 4.200 millones de euros, un 0,25% del PIB. El Banco de España, en su Informe Anual 2025, recoge este porcentaje de PIB, que es el más alto de la Europa de los 27, a la hora de evaluar la repercusión de las respuestas fiscales a los shocks energéticos inflacionarios.El Gobierno estimó al aprobar el paquete de medidas el 20 de marzo que el coste total sería de 5.000 millones, 2.500 por pérdida de recaudación y otros 2.500 millones por las subvenciones y ayudas.
El texto aclara que el impacto de 4.200 millones incluye también medidas adoptadas o anunciadas con detalle desde el 1 de marzo. "Se recogen acciones para mitigar el impacto de los altos precios de la energía en hogares y empresas, excluyendo otras como las inversiones en transición energética, y solo se consideran medidas con impacto presupuestario directo", explica el regulador.
El informe indica que las rebajas de tipos en combustibles, electricidad y gas han tenido más peso en España, Alemania e Italia. Otros países, como Francia, han priorizado instrumentos regulatorios y acuerdos con el sector privado. "Asimismo, en España destacan las medidas de apoyo a los sectores industriales más afectados, lo que contribuiría a explicar, en parte, el mayor peso de las medidas fiscales en nuestro país", añade.









