La falta de quorum en la sesión de Diputados de este martes, en la que se buscaba emplazar el tratamiento de los proyectos de interpelación con moción de censura a Adorni fue la gota que derramó el vaso. Antes del comienzo de esa sesión, el oficialismo aceptó convocar a la Comisión de Asuntos Constitucionales para tratar esos proyectos y darles dictamen la semana próxima. Los argumentos técnicos de la oposición no kirchnerista sobre que la convocatoria se había vuelto abstracta, porque en Labor Parlamentaria poco antes y sin tiempo para deshacer la convocatoria a la sesión, La Libertad Avanza había concedido lo que pedía la oposición, es decir, activar la Comisión de Asuntos Constitucionales y el próximo martes debatir los dictámenes que luego llegarán al recinto, no convencen a la opinión pública, que mayoritariamente lo percibe como una concesión para darle más tiempo a Adorni. Suerte del PRO no haberse aliado con LLA en las elecciones 2025: Adorni hubiera encabezado su lista Hay versiones incluso de que les habrían anticipado que Adorni renunciaría antes del martes pero, aun si así fuera, el daño reputacional producido a los gobernadores independientes del gobierno nacional cuyos legisladores no dieron quorum, como a los propios legisladores y al PRO y la UCR como partidos, es considerable.