Adrián Ravier se paró en medio del salón Héroes de Malvinas de la Casa Rosada a las 11.05 minutos ayer. Por momentos nervioso, el vocero presidencial habló del rediseño de la comunicación oficial ante la mirada de los periodistas acreditados y de parte del entorno más selecto de su antecesor, Manuel Adorni. El jefe de Gabinete siguió de cerca la intervención a través de los suyos como también personas cercanas a Santiago Caputo, el asesor presidencial. La presentación del exdiputado nacional se iba a producir a las 11. A esa hora, tal como pudo constatar PERFIL, se paró frente a la entrada para ultimar detalles de su discurso con Belén Stettler, una asesora en comunicación que sabe moverse alrededor del consultor Caputo. Al lado de Stettler, estuvo Marina Bazzani, quien oficia como colaboradora del ministro coordinador en temas de prensa. Una vez que terminó esa charla, Ravier ingresó bajo la atenta mirada de dos alfiles de Adorni puros y leales. Estuvieron a un costado del salón Aimé “Meme” Vázquez, la líder de la unidad de asesores de jefatura de Gabinete, e Ian Vignale, el secretario ejecutivo del área. En ningún momento le sacaron la vista al atril en el cual estuvo el vocero.

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